Señor Director:
Una tos persistente, falta de aire al caminar o un cansancio inusual pueden parecer molestias menores. Sin embargo, también pueden ser las primeras señales de una enfermedad pulmonar intersticial, como la fibrosis pulmonar, cuyo daño puede volverse irreversible.
En la semana del Día Internacional de la Fibrosis Pulmonar, una encuesta del Panel Ciudadano CIPS-UDD, realizada a 1.038 personas, revela una preocupante falta de información. Aunque el 60% ha escuchado hablar de esta enfermedad, solo el 34% sabe realmente qué es. Además, un 13% no reconoce ninguno de sus síntomas y uno de cada cuatro no consultaría de inmediato ante una tos persistente o dificultad respiratoria que se mantenga durante un mes. El tiempo es determinante: el diagnóstico puede tardar entre siete meses y dos años.
Mientras tanto, muchas personas se acostumbran a respirar peor, reducen sus actividades o atribuyen los síntomas al envejecimiento, mientras la enfermedad continúa avanzando. Necesitamos que la población reconozca estas señales, fortalecer la capacidad de sospecha en la atención primaria y facilitar el acceso a exámenes y especialistas.
La fibrosis pulmonar suele comenzar en silencio; visibilizarla permite escuchar sus primeras señales y actuar oportunamente.
Paula Daza
Directora Ejecutiva de CIPS UDD
Facultad de Gobierno