Hoy se cumplen 75 días desde que el Presidente José Antonio Kast realizó su temprano cambio de gabinete. Para algunos ese fue el momento en que se superaron varios de los problemas que el diseño original comenzaba a evidenciar; para otros, aunque se superaron dificultades, ese instante abrió un nuevo flanco que, con el tiempo, comenzó a incomodar.
Las últimas semanas han sido varias voces oficialistas que, en privado y públicamente, han manifestado la necesidad de que el Ejecutivo nombre un vocero, rol que tras el cambio de gabinete quedó en manos del biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado. Critican que falta alguien dedicado en exclusiva a fijar los lineamientos comunicacionales del Gobierno y a alinear a sus fuerzas políticas.
En La Moneda, en cambio, separan aguas. Una fuente asegura que esa labor se realiza activamente y que lo que muchos consideran “desorden” tiene que ver más bien con agendas que de parlamentarios, “que son legítimas”, pero no parte del itinerario del Ejecutivo.
Es parte del diseño del Gobierno que, para algunos, sigue teniendo tuercas que apretar y, para otros, de a poco se comienza a consolidar.
(…) Por su parte, para el vicedecano de la Facultad de Gobierno UDD, Rodrigo Arellano, el esquema de un Segundo Piso altamente empoderado “tenía fecha de vencimiento desde el día uno. Porque hace poco sentido que quien tenga la coordinación política no tenga al mismo tiempo que responder políticamente por él”. Por eso, postula, “lo que se produjo fue un reequilibrio de las fuerzas políticas del Gobierno desde el punto de vista de entregar a los que les corresponde la función política. (…) Recordemos que incluso el encargado de asesores del Segundo Piso (Irarrázaval) formaba parte de las reuniones del Comité Político, eso también cambió, ya no está formando parte (…) Es indudable que la figura del ministro Alvarado y de su subsecretario Pavez fueron reforzadas”.
Con ello, cree Arellano, no solo algunos resultaron fortalecidos, Alvarado, Pavez e incluso Arrau, sino también “la política como oficio”.
