Dirigentes advierten que, a 16 días del debut de la administración de José Antonio Kast, el contrapeso más significativo al Ejecutivo no proviene de la izquierda, algo debilitada, sino de tensiones y disidencias de la propia base de apoyo de Palacio, donde las críticas de RN y la UDI van en alza.
“Nos dijo que todo iba a estar bien. Bueno, no está todo bien. El costo del alza lo va a terminar pagando la clase media, a quienes iban a proteger. El anuncio no pudo haberse hecho peor (…), con el Presidente Piñera esto no habría pasado”. Así Marcelo Brunet, de la Comisión Política de RN, gráfica la resistencia de la centroderecha a seguir apoyando a un Gobierno que desplomaría su alta adhesión en pocos días tras el Mepco. A 17 días del debut del mandato de José Antonio Kast, emerge un escenario inesperado: mientras los partidos de izquierda permanecen en un “estado de aturdimiento”, tras la derrota presidencial, el disenso que más presión ejerce sobre La Moneda emerge de las filas del oficialismo. Legisladores y analistas del oficialismo y la oposición advierten que la centroderecha, representada por Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI), en vez de alinearse en favor del “Gobierno de emergencia” y ser “fagocitada” por los republicanos, comenzó a cuestionar la conducción de La Moneda y el poder del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
(…) “Hay una incomodidad (en la centroderecha) que no se manifiesta todavía muy públicamente y que responde a no tener claridad de los efectos que pueden tener estas medidas en la población”, señala Eugenio Guzmán, decano de la Facultad de Gobierno UDD. Una decena de voces “críticas pero leales”, dicen en Chile Vamos, aumentan su énfasis para cuestionar el retiro de decretos ambientales, el Mepco, la restricción del CAE para mayores de 30 años, el rechazo a la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU, la remoción de la jefa de inteligencia de la PDI y la crisis que desató el folleto que alarmaba hablando de “un Estado en la quiebra”.