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Gonzalo Müller en La Segunda se refiere a las elecciones internas de RN

Cuando faltaban 10 minutos para las 21 horas —plazo final de inscripción— la senadora María José Gatica aceptó encabezar la lista de Francisco Orrego-Carlos Larraín para la elección interna de RN, dejando de lado su apoyo a la también senadora Paulina Núñez (de la disidencia) y dando la sorpresa de la jornada.
Conversaron todo el día. Semanas antes, había circulado el nombre de la diputada Camila Flores para ese puesto.
El esposo de Gatica, Samuel Valenzuela, fue candidato a secretario de la lista de Núñez hasta el lunes (donde también va Mario Desbordes), pero cedió su cupo al alcalde Germán Codina. Éste fue inscrito para una vicepresidencia por un año y luego asumirá la secretaría. Valenzuela no aceptó seguir. El primer año, la secretaría quedó para Emardo Hantelmann.

Otra versión es que originalmente la dupla era Núñez-Codina y que cuando éste dijo que no podía dejar el municipio, se propuso dividir la gestión en dos, lo que Valenzuela no habría aceptado.

En la postulación del senador Rodrigo Galilea, donde también va su par José García Ruminot, la única diputada es Ximena Ossandón. Y hay a quienes llama la atención la falta de “chahuanistas”, ya que el único que aparece es Pedro Pizarro. Anoche también circuló la versión que una de las listas se había inscrito mal.
La de Gatica mandó su inscripción por correo faltando minutos para las 21 horas, pero hubo interpretaciones de que ese trámite se debió hacer presencial. El tema se verá en el transcurso del día.

El “oficialismo” al final, dicen en RN, no pudo formar una sola lista pues Galilea no estaba dispuesto a ir junto a Larraín. Con eso hay tres elementos que caracterizarán esta elección interna.
Primero, es inédito que haya tres senadores compitiendo por la presidencia, dos de ellas mujeres; lo segundo, que se evidencia que la bancada de senadores no está unida; y tercero, hay tres listas que compiten en igualdad de condiciones, algo que antes no se había visto y que agrega incertidumbre a este proceso. ¿Qué significará el ganador o ganadora para el futuro de Chile Vamos?, ¿Qué representará para la competencia o unidad con los Republicanos? ¿Y cómo incidirá en la relación con el Gobierno?

1 SU IDENTIDAD EN CHV

El académico de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, opina que “la unidad de CHV es que las listas definan un proyecto claro y preciso de RN, y que no se confunda con otros partidos como la UDI e incluso republicanos”.
Los candidatos, dice, tienen que “definir un plan estratégico-político, porque RN vivió gran parte de su existencia con la UDI como un partido de derecha, donde jugaba una suerte de contención y distancia.
Ahora apareció republicanos y no puede confundirse ni con la UDI ni con el Partido republicano”. Coincide en cierta medida el director del Centro de Políticas Públicas de la UDD, Gonzalo Müller: “Hay una duda sobre la identidad política que se va a marcar al interior de RN, si va a ser un partido de derecha, de centroderecha. Esa duda va a marcar también el tipo de conducción”.
Añade que “no veo que ninguno de los tres esté buscando tensionar a CHV, más allá del episodio con Evópoli. Los tres van a tratar de darle continuidad a este pacto. Hay matices que se van a manifestar más en la relación con Republicano. Recordemos que Gatica fue una de las primeras en apoyar a Kast abiertamente”. Duval coincide y afirma que “las otras dos listas pueden tener más dificultades con el PREP para llegar a acuerdos.

2 ¿COMPETENCIA O UNIDAD CON REPUBLICANOS?

Sobre la relación RN-republicanos, el analista y profesor de comunicación política, Roberto Munita, dice: “No veo mayores diferencias. Me parece que hay un sentimiento transversal en RN para buscar acuerdos y negociar con Republicanos en las elecciones municipales y gobernadores regionales”. Claro que, agrega, “es evidente que la lista de Gatica es la más ‘republicana», y se nota no sólo por las declaraciones de la senadora, sino también por el perfil que han cultivado Carlos Larraín y Francisco Orrego”. En el caso de Galilea, lo ve como una lista “un poco más escéptica, probablemente porque viene de una tradición más clásica de RN. Su camino será el diálogo, pero no la mimetización”. Y con Núñez “es difícil saber, porque ha sido zigzagueantes.
Ella y Desbordes habían sido muy críticos a los republicanos, pero después de las últimas elecciones, cambiaron su discurso drásticamente”.

En esto el analista de la consultora DataCamp, Aldo Cassinelli, recuerda que la senadora Núñez “ha señalado que se debe apurar un acuerdo con republicanos para enfrentar las próximas elecciones y asegurar un triunfo, lo que obviamente tensionaría la relación con los otros miembros de la coalición”. También, dice, se ve en Gatica “una afinidad reconocida con el PREP. Fue la primera en señalar la necesidad de hacer un acuerdo con ellos tras la elección de Consejeros, lo que podría acelerar una alianza en desmedro de su relación con Chile Vamos”. De Galilea, enfatiza que “si bien se plantea la posibilidad de tener acuerdos y coincidencias con el PREP, pareciera más lógico que su liderazgo tendiera a recuperar el perfilamiento de un partido de centroderecha que ya ha ganado varias elecciones y recuperar su sitial como el más votado en las próximas elecciones.
Parece más una apuesta de ser como el PP español frente a VOX”.

3 COMO AFECTA LA RELACION CON EL GOBIERNO

Müller cree que los tres postulantes son “claramente opositores, pero hay matices” y esto lo grafica con que “el sector que representa Paulina Núñez tradicionalmente ha sido más abierto a acuerdos, mientras que el de Galilea es más opositor, más parecido a la derecha tradicional. Y Gatica es una figura nueva, pero ha sido muy dura con el Gobierno”. Cassinelli opina que Gatica ha planteado “transformarse en una oposición más severa”, y que Núñez “tiene el desafío de mezclar un estilo de hacer oposición con los temas que busca instalar la derecha social, y pudiera producirse una dualidad en la relación RN-Gobierno”. En el caso de de Galilea, ve que “se ha planteado como una derecha dialogante y por tanto uno podría asumir que si bien tiene una posición definida, mantendría una relación institucional con el Gobierno… Galilea puede ser clave para ayudar a articular desde la oposición las reformas o para sepultarlas definitivamente”.