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Las tareas de Pérez: Pacificar a los políticos, el orden público y dialogar en La Araucanía – La Segunda

Ministro enfrenta al menos cuatro desafíos. El conflicto mapuche asoma como el más difícil.

A solo cuatro días de haber llegado al Ministerio del Interior, Víctor Pérez (UDI) tuvo que enfrentar su primera dificultad política. Tras su viaje a La Araucanía el viernes pasado, que tenía como objetivo fijar una de las prioridades de su gestión, el conflicto se reactivó.

Si bien la violencia en la zona es tal vez el asunto más difícil del resolver, y es un tema donde el gobierno de Piñera nunca ha logrado una estrategia clara, es solo uno de sus cuatro desafíos en La Moneda. Recuperar el orden público y la sensación de seguridad, restablecer la coordinación de Chile Vamos y generar lazos con la oposición son las otras tareas. Sin embargo, su relación con el bloque opositor tuvo una corta «luna de miel» por sus declaraciones en la Novena Región.

Hoy Pérez cumple una semana en el cargo y ya ha dado algunas luces de su tono y sus prioridades. Además de su visita a La Araucanía, partió reuniéndose el sábado temprano con los partidos de gobierno (en ánimo de ordenar filas tras el desorden del 10%), y les pidió una propuesta para retomar una coordinación efectiva, que permita tomar decisiones. Ayer tuvo una cita con el timonel PS Alvaro Elizalde, y hoy con el PPD Heraldo Muñoz.

Además, en su entorno dicen que también quiere avanzar en una agenda post Covid (a las 12 tuvo su primera reunión con la mesa social) y en la reforma de pensiones.

1. Generar diálogo en La Araucanía

A juicio de Alejandro Olivares, académico de la UC de Temuco, “es paradójico que las acciones de un ministro encargado del orden público provoquen más desorden. No me inclino por la tesis de que los políticos son tan despiadados haciendo declaraciones, esperando que una zona se incendie, pero tampoco creo que sean tan ingenuos para no saber que sus dichos puede traer consecuencias”.

Para Gonzalo Müller (UDI), director del Centro de Políticas Públicas de la UDD, la visita de Pérez era “un mínimo gesto a quienes se sienten abandonados” y cree que es importante que “al mismo tiempo el ministro abra canales de diálogo para aislar a los grupos violentos”.

Pablo Valderrama, director de Idea País, cree que “exigir respeto al Estado de Derecho y dialogar” no son temas “excluyentes” y añade que el ministro, “lejos de utilizar solo la fuerza pública, debe tomarse en serio el desafío de entender las causas del malestar histórico, para que dicha paz sea algo estable y a largo plazo”.

2. Relegitimar la fuerza pública y dar señales de orden y seguridad

Müller estima que hay una “demanda real de orden público, frente al aumento de la delincuencia común y también frente a una violencia política”.

Para Valderrama “hay un desafío en relegitimar la fuerza pública. Eso implica reformar Carabineros, y hacerse cargo de las tensiones y casos de DD.HH”. Añade que las prioridades del ministro en esta materia debieran ser el trabajo de inteligencia y bajar la criminalización. “Las sensaciones son relevantes” dice.

3. Pacificar a Chile Vamos

Olivares sostiene que “la parte menos difícil de su trabajo hoy puede ser la coordinación interna”.

“Le va a ser más fácil considerando que los líderes de las tendencias de RN hoy son ministros. Tienen incentivos para llamar al orden y que sus parlamentarios no le generen caos al Gobierno”, dice. Müller cree que “el nuevo trato” entre el Gobierno y Chile Vamos “está dando sus primeros pasos”. Valderrama también tiene una evaluación positiva. “Hay una sensación muy tenue todavía” de cierto orden en Chile Vamos. “La tarea del ministro consiste en hacerlo algo permanente”, añade.

4. Apostar a los moderados de la oposición

Para Olivares “a partir de este puntapié inicial (sus declaraciones en La Araucanía) puede que sea más compleja su relación con las oposiciones”.

Müller comenta que sectores de la oposición no le dieron “tregua” a Pérez, porque “quieren seguir enfrentados duramente con el Gobierno”.

No obstante, duda que esa postura sea mayoritaria entre los grupos opositores, pues detecta “una necesidad de diálogo” de las fuerzas políticas.

Valderrama agrega que el ministro debiera apostar a “aquellas voces moderadas”, pues ellos también están en un proceso de reflexión sobre qué “línea van a seguir… siguiendo el pandero de la izquierda universitaria… o trabajar en pos del bien común”.