Destrucción de empleos por pandemia lleva a 73% el rechazo a dar visas de trabajo a migrantes - El Mercurio

Jóvenes y personas de sectores socioeconómicos más altos son más abiertos a la presencia de extranjeros. Los expertos advierten que las respuestas son coyunturales por la crisis que genera el coronavirus.

En el contexto de la discusión de la Ley de Migraciones en el Senado y las indicaciones sobre una visa de “turismo laboral” que ha criticado el Gobierno y además ha perdido fuerza en la oposición, la Udel Desarrollo realizó una encuesta titulada “Percepciones sobre la migración”.

El sondeo analiza la visión de los chilenos hacia los inmigrantes en términos de acogida, condición migratoria y empleo (ver infografía). Realizado entre el lunes y el martes, contempló a mayores de edad de 212 comunas, con una tasa de respuesta de 1.562 personas, correspondiente a un margen de error de 2,5% y un 95% de nivel de confianza.

La primera consulta plantea: “¿Cree que Chile ha sido generoso recibiendo ciudadanos extranjeros?”. En promedio, 82% responde que sí, bajando a 73% en el caso de los jóvenes (18 a 30 años). Además, entre los sectores socioeconómicos altos, la opción “sí” cae al 70%. Sin embargo, un 78% rechaza “acoger a todos los extranjeros que quieran venir a vivir a Chile”.

En el caso de regularizar las visas de aquellos extranjeros que están en el país, aun cuando hayan entrado sin ella, un 60% está de acuerdo, pero va disminuyendo levemente según la edad: desde un 64% en el grupo etario de 18-30 años, a un 57% entre los mayores de 60 años. Por nivel socioeconómico, el ABC1 lo acepta en 71%, mientras que en el resto no supera el 61%.

Eso sí, frente a la consulta de si “¿Debería Chile otorgar visas para que más extranjeros vengan a buscar trabajo?”, 73% responde “no”. Los jóvenes y el sector ABC1 se distancian con 55% y 54%, respectivamente.

El decano de la Facultad de Gobierno de la UDDEugenio Guzmán, dice que el sondeo “evidencia que las políticas que se han estado teniendo en los últimos años no eran ni las adecuadas ni las correctas”. Y estima que las respuestas de los jóvenes se condicen con que “han convivido con las distintas oleadas migratorias y tienen actitudes más connaturales”. Agrega que los menores de 30 años “no sienten tantos temores de sueldo o que el trabajo se va a ver afectado”.

Tras conocer los detalles del sondeo, Carolina Stefoni, investigadora del Centro Sociedad Tecnológica y Futuro Humano de la U. Mayor, plantea que los resultados “no sorprenden” y dan cuenta de que “el discurso contra la migración está calando más de lo que pensábamos”. Y lo atribuye a “una campaña sistemática de responsabilizar a los migrantes por la falta de empleo y las consecuencias de la pandemia en la economía nacional. Ese es un esfuerzo del Gobierno”.

Congelar los ingresos

Otra pregunta de la encuesta es: “¿Estaría de acuerdo con congelar la inmigración después de que termine la pandemia?”. La opción de “congelar por 3 años” agrupa la mayor respuesta (47% en promedio y llega hasta 60% en el rango etario de 41 a 50 años). Los jóvenes se inclinaron mayoritariamente por la opción de un año (34%).

Eso sí, Guzmán advierte que “casi el 80% está dispuesto a algún tipo de restricción, ya sea un año, dos años o tres años (…). Eso te muestra un poco”.

Al respecto, Stefoni dice que esto implica “no comprender los movimientos de personas (…). Esto es tremendamente peligroso y riesgoso. Todos sabemos que la gente se va a mover igual y mayores cierres producen mayor irregularidad”.

El doctor en Psicología Social y académico de la UC, Roberto González, afirma que Chile ha tenido “una buena apertura en la migración” y afirma que “este contexto de alta amenaza real, dada la pandemia”, con la crisis económica y laboral, “es el tipo de situaciones que ponen en jaque la actitud de la gente sobre su disposición de adherirse a estos temas. Es muy sensible”.

Coincide Luis Eduardo Thay, doctor en Sociología de la U. Complutense de Madrid y académico de la U. Católica Silva Henríquez, quien destaca que “no es una buena época para medir percepciones”, por lo que la encuesta está “acotada a la coyuntura excepcional que estamos viviendo”.