Inminente derrota en el Congreso instala debate de cambio de gabinete - La Segunda

El costo político, al parecer, es inevitable. Sin embargo, según algunos analistas, un ajuste no soluciona los problemas.

“El jueves negro” es el nombre informal con el que las bancadas del oficialismo apodaron al inminente despacho a ley de la reforma que permitiría el retiro de fondos desde las AFP.

La iniciativa se votará hoy en el Senado y se vería mañana en la Cámara de Diputados. Salvo algo inesperado, con ello culminaría su trámite legislativo.

La inminente derrota del Ejecutivo deja un escenario complejo para la continuidad del actual gabinete de ministros. Pese a que probaron distintas estrategias no pudieron frenar esta reforma, que según el titular de Hacienda, Ignacio Briones, provocaría un daño de US$ 3.520 millones para las futuras pensiones.

El costo político, al parecer, es inevitable, por lo que un cambio de ministros, en especial del titular del Interior, Gonzalo Blumel, es una de las alternativas sobre la mesa. De hecho, el ajuste ministerial se ha transformado en uno de los principales temas de conversación en Chile Vamos en los últimos días. Dirigentes de la coalición lo han planteado en privado y algunos en público. Por eso, los rumores de un ajuste en las próximas horas corrían con fuerza.

Sin embargo, el Presidente Sebastián Piñera aún no toma la decisión. Un cambio de ministros y, en particular de Blumel, conlleva un par de problemas, entre ellos, encontrar una figura disponible con el peso político suficiente para asumir en Interior, más aún en un contexto latente de protestas y de crisis institucional.

En el pasado, la alcaldesa Evelyn Matthei (UDI), una de las cartas levantadas desde los partidos, públicamente ha dicho que no aceptaría la tarea, pues su deseo es seguir en Providencia.

Otro de los probables, el senador UDI, Juan Antonio Coloma, tendría que asumir un importante costo personal, ya que debería renunciar a cinco años de mandato que le quedan en la Cámara Alta.

Por su parte, el senador RN, Andrés Allamand, quien ha sido promovido por un sector de su partido, se ha caracterizado por tener una relación con altibajos con Piñera.

En todo caso, hoy en la mañana los rumores entre parlamentarios, dirigentes oficialistas eran diversos: Desde un cambio amplio, incluyendo a ministros sectoriales; un nuevo ajuste reducido a los ministros de La Moneda o el rediseño del elenco de asesores presidenciales, lo que implicaría la salida del jefe de ese grupo, Cristián Larroulet.

El viernes será crucial. Ese día está previsto que el Presidente concurra a la cuenta pública de los titulares del Congreso. ¿Con quién asistirá? La señal política será de continuidad del equipo político o de renovación de ministros y asesores.

No soluciona problemas

La respuesta no es sencilla para Piñera. Blumel es el rostro del piñerismo y un cambio de ministros no soluciona automáticamente los problemas.

El periodista Cristian Bofill escribió en Twitter, por ejemplo, que “no se entiende que Presidente insista en hacer anuncios (desconfinamiento, aportes alcaldías) que corresponden a ministros. Le han probado una y otra vez, con encuestas en mano, que medidas son mal recibidas si las hace él. Si eso no cambia, cambio de gabinete no solucionará mucho”.

No obstante, la encuestóloga Marta Lagos, también planteó en redes sociales que “ el cambio de gabinete vendrá después de la votación, más que seguro”.

En conversación con La Segunda, el cientista político Kenneth Búnker dice que “si este proyecto pasa, el Gobierno no debiese insistir en el TC ni el veto, debiese asumir el costo” y cree que es mejor “manejar una derrota de forma controlada”. “Obviamente (el cambio de gabinete) es una herramienta que el Presidente tiene que considerar. Tiene que ver qué personas podrían entrar al Gobierno. Pero la pregunta es qué soluciona. Lo del 10% no es el único problema en Chile”, añade.

El académico de la UAI, Cristóbal Bellolio, dice que un cambio de gabinete “es una opción”, en vista de que la UDI y RN estarían tratando de que “Evópoli pague el costo. Si les resulta, tanto Blumel como Briones podrían dar un paso al costado”.

El académico de la UDDRodrigo Arellano, comenta que “a esta altura hay consenso de que los hechos ocurridos constituyen una derrota para el equipo político del Gobierno y que no fueron capaces de ordenar los votos de sus propios partidos”. En esa línea cree que “el Gobierno necesita actores nuevos con más peso político y con capacidad de anticiparse a hechos políticos relevantes”.