Nuevas críticas acentúan el desgaste de Mañalich - La Segunda

“Desde que uno asume, la renuncia está en el escritorio del Presidente y él define”, dijo hoy el ministro.

Lo quieren o lo rechazan. Al parecer el titular de Salud, Jaime Mañalich —el ministro más conocido del gabinete— no genera opiniones neutras en las encuestas.

Y si bien mantiene un grupo de apoyo férreo de un sector de la derecha (ver recuadro), las críticas a su gestión, que pueden ser obvias de parte la oposición, han comenzado a permear en el oficialismo.

Hoy Mañalich fue consultado por los cuestionamientos a su liderazgo como autoridad sanitaria. “Desde que uno asume como ministro, la renuncia está en el escritorio del Presidente y él define quién es la persona, el equipo y cómo se constituye liderazgo para el manejo de la pandemia”, respondió.

Y aunque el ministro cuenta con el apoyo del Presidente Sebastián Piñera, las últimas semanas han sido críticas y han acentuado su desgaste, aunque no necesariamente irreversible, a juicio de expertos en encuestas y extitulares de Salud.

Críticas, desencanto y distancia

Tras sus giros metodológicos para contar fallecidos y contagios; de sus diferencias con científicos, médicos y alcaldes y sus frases polémicas, el martes pasado el senador Manuel José Ossandón se plegó al grupo de políticos que sugiere su salida.

“Creo que se cumplió una etapa”, dijo, promoviendo como sucesora a la actual ministra vocera Karla Rubilar. Lo mismo ya había hecho el alcalde de Puente Alto, Germán Codina (RN) en mayo.

En tanto, el senador Francisco Chahuán (RN), si bien no ha planteado su salida, deslizó cierto desencanto por el retraso de medidas. “Por fin el Gobierno nos escuchó”, declaró, luego de que se decretara la cuarentena en Valparaíso.

La doctora y exseremi de Salud, Rosa Oyarce (también militante de Renovación), es otra de las figuras oficialistas que ha sincerado su disidencia al manejo sanitario de Mañalich.

Todas estas señales públicas se suman a la relación tibia que ha tenido con los presidentes de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, y de RN, Mario Desbordes, quienes si bien no le han quitado su apoyo, han pasado por momentos de distancia con el ministro, especialmente cuando se enfrentó con los alcaldes de Chile Vamos.

Fundirse y reinventarse

Pese al difícil escenario, algunos exministros de Salud creen que su situación no es terminal.

“Ser ministro de Salud en una pandemia de esta naturaleza no se lo doy a nadie… Debe estar fundido, ¿quién no lo estaría enfrentando una pandemia? Salvo que fuera Superman…, pero eso no quiere decir que no pueda seguir haciendo la pega. Uno se funde y se reinventa rápidamente”, dice la exministra, Helia Molina (PPD).

Además, piensa que “los ministros no son para el gusto del resto, son para el gusto del Presidente. Puede que haya visos de naufragios en el ambiente político, pero yo lo veo muy firme respecto de la confianza presidencial”.

Carmen Castillo, actual integrante de la Mesa Social Covid y que estuvo a cargo del Minsal en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, dice que “después de varios meses obviamente hay desgaste y es uno de los elementos que puede jugarle en contra al ministro, sobre todo en algunas comunicaciones y expresiones que ha dado”.

Aún así, Castillo cree que “la clave es apoyarse en los subsecretarios u otras autoridades, cuando uno está agotado”. Y ve en el Ministerio de Ciencias un buen aliado que antes no existía.

Emilio Santelices, antecesor de Mañalich, dice que “el trabajo de ministro tiene una alta responsabilidad, pero uno está preparado. Las distintas exigencias y desafíos se abordan de acuerdo a las capacidades”. Y pese a que opina que “es obvio que en situaciones exigentes se va a experimentar un desgaste”, asegura que “uno tiene la capacidad de ponerse de pie. Tuve que enfrentar una acusación constitucional y otros golpes, pero uno puede superarlo rápidamente, pensando en el bien superior y no en cosas contingentes”.

El exasesor de Ricardo Lagos y experto en encuestas, Carlos Vergara, cree que, pese a el escenario adverso, “da la impresión que él está hecho para estas cosas, no creo que vaya a decaer”.

Eugenio Guzmán, decano de la Facultad de Gobierno de la UDD, cree que “hay que tener bastante resiliencia para continuar en un cargo en las condiciones actuales. Hasta ahora, él ha mostrado tener bastante y probablemente la va a seguir teniendo, en la medida que cuente con la confianza del Ejecutivo”.

¿Qué dicen las encuestas?

El respaldo suficiente para seguir a flote, hasta ahora, se ha reflejado en algunas encuestas. En la Cadem del 25 de mayo, un 32% aprobaba su gestión. Su problema, sin embargo, es que también registra un 66% de rechazo, es decir casi no genera opiniones intermedias, lo que es difícil de revertir en un corto plazo, pues el 93% de la población conoce al ministro, es decir, casi toda la opinión pública tiene una percepción formada de él.

Y si bien es cierto que sus números de aprobación han ido subiendo (14% en febrero, 25% en marzo, 28% en abril 28% y 32% en mayo), sus últimas semanas aún no han sido medidas por Cadem, período que ha sido precisamente el más crítico de su gestión.