Gobierno realiza gestiones para frenar aprobación de voto obligatorio - El Mercurio

Oposición acusó “cálculos electorales” del oficialismo, pero ministro Ward explicó que La Moneda cree “mejor trabajar en los incentivos para que las personas voten”.

Pese a que en la oposición había ánimo de despachar ayer desde la Cámara de Diputados al Senado el proyecto que restablece el voto obligatorio en todas las elecciones populares —manteniendo la inscripción automática—, con el correr de las horas el panorama se tornó complejo para ese propósito.

El 18 de diciembre pasado, la reforma constitucional había sido aprobada en general por 96 votos a favor —varios de ellos del oficialismo— y 33 en contra, y además la iniciativa cuenta con firmas de RN, lo que hacía presagiar un fácil despacho.

No obstante, el Gobierno realizó ayer gestiones, por medio del ministro de la Segpres, Felipe Ward, y el subsecretario de esa cartera, Juan José Ossa, para que la iniciativa —que es vista con inquietud en La Moneda— no se votara.

El despliegue de las autoridades permitió propiciar —según admitieron desde el Gobierno— que una parte del oficialismo se opusiera ayer a dar el quorum necesario para que se cerrara el debate y se procediera a la votación, ante lo cual el pronunciamiento de la sala se postergó para la próxima semana.

“Como Gobierno creemos que es mejor trabajar en los incentivos para que las personas vayan a votar que responder desde la política a través del voto obligatorio, en relación con las demandas sociales que están desarrollándose en el país”, explicó Ward a “El Mercurio”, dando cuenta de los reparos de La Moneda.

Asimismo, reconoció que desde el Ejecutivo se están realizando gestiones con Chile Vamos para evitar que ese sector aporte los votos necesarios para que se alcance el quorum de 3/5 que requiere la iniciativa, el que ya fue superado al pronunciarse la sala por la idea de legislar. “Lo hemos conversado con Chile Vamos, conocen nuestra opinión y existe bastante coincidencia en que en este momento no es la mejor respuesta desde la política el obligar a las personas a votar, sino que trabajar en mejores incentivos para ello”.

Así, el Gobierno logró sumar ayer a varios parlamentarios de su sector a esa postura. “Parte de nuestros problemas de legitimidad, tienen que ver con el permanente reformismo que no permite tener certeza de las reglas que nos van a regir”, sostuvo el diputado UDI Javier Macaya, cuestionando que se pretenda modificar el voto voluntario cuando lleva solo cuatro elecciones vigente.

No obstante, varios diputados RN mantienen un respaldo al proyecto, como Andrés Longton y Ximena Ossandón. “Habría que ser ciego para no entender que el sistema de voto voluntario fracasó”, indicó Ossandón.

Debate por efectos electoralesEn las conversaciones con el Gobierno, según indican parlamentarios oficialistas, habría estado presente también el argumento de que en el escenario de crisis y movilizaciones en el país, con una baja en la aprobación del Gobierno, el voto obligatorio podrían generar un perjuicio electoral a la centroderecha, tanto en el plebiscito de entrada del proceso constituyente como en las futuras elecciones municipales y de gobernadores.

De hecho, en la oposición acusaron que a ese factor apunta la postura de La Moneda. “En la UDI y el Gobierno están con la calculadora en la mano. Gran parte de RN reitera el apoyo a este proyecto”, señaló la diputada DC Joanna Pérez, autora de la moción. Desde RD, la presidenta de la colectividad, Catalina Pérez, dijo: “Lamentamos que existiendo el compromiso de diputados de RN y Evópoli, el Gobierno insista en reordenar la coalición por sobre el bien del país”.

La acusación fue descartada por Ward. “No hay cálculos electorales, creemos que dado lo que está ocurriendo en el país hay que trabajar de manera más profunda desde las políticas públicas”, contestó el ministro.

Pero expertos electorales de la oposición coincidieron con el diagnóstico de las diputadas. “Chile Vamos no quiere volver al voto obligatorio porque se puede inactivar electoralmente en las clases más populares, en las que la UDI ha ido perdiendo vínculos.

Ellos suponen que tienen menos fuerza electoral en los jóvenes que hoy no están votando, pero que tendrían que hacerlo con la obligatoriedad”, indicó el cientista político Mauricio Morales (ex-DC). Esa tesis, no obstante, fue rebatida por el decano de la facultad de Gobierno UDDEugenio Guzmán. “La hipótesis de que los sectores de menores ingresos irían menos a votar implicaría también asumirlos como izquierda”, explicó.