¿Qué tan predictivo es de lo que pase en abril? - La Segunda

Para algunos expertos electorales el resultado de la consulta municipal es una señal categórica para el plebiscito de abril; en opinión de otros, es necesario precisar quiénes fueron a votar y existen dudas sobre el proceso. Aunque en general destacan el “hito”.

“La pregunta de fondo es si fueron los que siempre participan. Porque va a indicar si hay un cambio de tendencia o las tendencias que existen entre aquellos que no habían participado antes. Si fueron los votantes de siempre o nuevos, y en qué proporción, nos va a dar la magnitud de los cambios”, observa Eugenio Guzmán, decano de la Facultad de Gobierno UDD.

En opinión de Mauricio Morales, académico de la U. de Talca y cercano a la DC, como el proceso “no fue organizado por el Servel y no hay un padrón actualizado, no conocemos los potenciales votantes y tampoco el porcentaje de participación. No existe claridad alguna sobre las cifras”. Por ello, duda de su predictibilidad: “Uno podría esperar que en el plebiscito de abril la cifra de rechazo sea mucho mayor a ese 15% o 20%, porque en las comunas más acomodadas del Gran Santiago la pregunta no se hizo y suponemos que al existir un voto de derecha fuerte, la gente se vuelque a votar rechazo. No estoy diciendo que el rechazo vaya a ganar; sí que podría tener un volumen de apoyo sustancialmente superior”.

Kenneth Bunker sostiene que “es bastante claro que va a ganar la opción nueva Constitución. Pero 90% a favor me parece sobredimensionado; creo que en abril va a ser más cercano a 60%/40% (…) Hay personas que no quieren una nueva Constitución que no están contestando las encuestas, porque no es popular decir eso ahora. Y quienes no lo quieren a nivel de élite, de partidos, no han hecho campaña aún”, advierte.

Guzmán señala que “hay que tener cuidado, porque no significa que ese va a ser el resultado de aquí a abril. Puede haber cambios y significativos. Bastantes antecedentes muestran que las personas todavía no tienen tan claro qué es una asamblea”.

“Creo que la primera pregunta (Sí/No) del plebiscito está hoy día completamente sellada”, opina Pepe Auth, diputado. “La segunda pregunta (el tipo de convención) muestra alguna posibilidad de evolucionar, porque de aquí a abril me imagino que va a haber mucha discusión”.

Igualmente, los expertos consideran la relevancia de la participación. “Fue sorprendente”, dice Bunker; “varias comunas pasan el 30% del padrón 2017. El promedio de la elección municipal 2016 fue 35% y aquí hubo varias comunas que llegaron casi a eso. Habla muy bien del proceso, que la gente quiere participar, con una elección que se armó en un mes”. Guzmán añade que “en una elección normal van a votar 5 a 6 millones, pero con mucha más difusión. Haber movilizado a dos millones es muy loable”.

“Cuando participan dos millones, por supuesto no es vinculante; si lo fuera, tendría que ser cuestionada por distintas deficiencias. Pero como no es vinculante, dos millones cien mil personas es una muestra increíblemente vasta y, como además contiene datos de edad, de género, de sector social, comunas de todos los sectores políticos y sociales, obviamente es representativa”, afirma Auth. “Yo le propuse al Presidente hace rato que pasáramos directamente a la elección de una constituyente, porque era demasiado abrumadora la mayoría que se inclinaba por una nueva Constitución”, agrega.

Lección a los partidos

“La capacidad de los alcaldes de unirse transversalmente es una lección muy potente para los partidos políticos y los parlamentarios”, afirma Pepe Auth.

Para Bunker, lo ocurrido muestra que “el poder local es fuerte. Los alcaldes fueron los primeros en tenderle una mano a la gente para tratar de representarlos y encontrar una salida a la crisis”.

Guzmán previene que si bien “los municipios han hecho un hito político, también tienen que tener cuidado transformar la función local en una nacional. Es una arma de doble filo”.

Bunker añade que también mostró que “salud y pensiones son las prioridades de la gente, un tema que es importante y que el Gobierno puede usar a su favor (…) Eso va a ser un factor en la campaña por el No, creo que mucha gente podría votar No o abstenerse, si se hacen reformas importantes en esas dos agendas”, dado que esos cambios no dependen de una modificación constitucional.

¿Es válido el proceso?

Morales critica que “las preguntas utilizadas no son plenamente comparables, los alcaldes manejaron a su antojo los tiempos de votación y hubo distintos mecanismos, algunos presenciales, otros online y electrónicos, estos dos últimos cargados de irregularidades”. Pero lo que considera “impresentable” es en los alcaldes “no hubo un espíritu de neutralidad”.

Bunker, en cambio, destaca que “el valor de esta consulta popular no es necesariamente su instrumento técnico, sino que su representación simbólica”.