Por qué no resultó la mano dura de JAK tras el estallido social - La Segunda

Para Carlos Correa, un hito del “declive” de su liderazgo fue la fallida marcha en Plaza Baquedano de los chalecos amarillos, el 27 de octubre.

La decisión adoptada la noche del domingo en casa del Presidente Piñera, de allanarse a una nueva Constitución —que incluyó a la UDI, aunque a regañadientes— terminó por evidenciar la división entre La Moneda y Chile Vamos, con el excandidato presidencial José Antonio Kast.

Esa misma noche, el exdiputado dio por finalizado el gobierno, afirmando que “millones de chilenos votamos por el Presidente y nunca pensamos que terminaría gobernando la elite de izquierda”.

Lo ocurrido le valió la dura respuesta del presidente de RN, Mario Desbordes: “Le diría a José Antonio Kast y a los que están reclamando, que si le tienen tanto miedo a la democracia, bueno, que mejor cierren por fuera y hasta ahí llegamos”.

El tono de Kast con el Gobierno fue muy distinto a cuando el viernes 18 de octubre aplaudió varias decisiones de Piñera, como decretar el Estado de Emergencia y hablar de “guerra”.

Para Carlos Correa, exdirector de la Secom de Michelle Bachelet, las primeras medidas de La Moneda —que incluyeron el toque de queda que había pedido el mismo Kast—, le dieron al ex diputado “su primer éxito” porque apareció “pauteando al Gobierno” y se vio una imagen de que su postura “pesaba”. Sin embargo, avanzado el estallido, el duro discurso de JAK fue debilitándolo, según Correa. El académico de la UDP cree que hubo un hito que dejó mermado el liderazgo que Kast podría haber tenido en esta crisis: la fallida convocatoria a la “Marcha por la Paz” para el 27 de octubre en Plaza Baquedano, que fue suspendida y de la cual siempre aseguró ser solo un promotor, como cualquier ciudadano.

A esto se suma el cambio de gabinete, justo al día siguiente de la fallida convocatoria, donde dos Evópoli (la “derecha light”, ha dicho Kast), pasaron a posiciones de influencia: Gonzalo Blumel, en Interior e Ignacio Briones en Hacienda.

“(El Gobierno) lentamente ha ido cediendo a puntos de la manifestación, como bajar el Estado de Emergencia, y los miembros del nuevo gabinete son bastante distantes a Kast”, anota Correa.

El vicedecano de la Facultad de Gobierno UDDRodrigo Arellano, también ve como un factor la distancia de JAK con los nuevos miembros del Gabinete: “Es lógico que él intente retomar la agenda aunque sea atacando al Gobierno, en este caso al ministro del Interior y al Presidente, que son los llamados justamente a establecer el orden público”.

 A la baja en encuestas

Pese a que al inicio de la crisis algunos analistas apostaron que el ambiente favorecería a liderazgos más duros en los extremos del espectro político, con su tono severo Kast no ha capitalizado un alza en las encuestas, sino que ha retrocedido. Aunque eso también les ocurrió en las encuestas a otras figuras, como Joaquín Lavín y Beatriz Sánchez.

El sondeo Cadem, que tuvo trabajo de campo entre el martes 29 y miércoles 30, consultó “¿quién le gustaría a Ud. que fuera la o el próximo presidente/a de Chile?”; Kast bajó del 5% que obtuvo el 11 de octubre a 2% el 30 de dicho mes. En similar consulta de Criteria (25 al 29 de octubre a través de un panel online), bajó de 12% a 9% en comparación con septiembre.

.Robert Funk, cientista político de la Universidad de Chile, creía al inicio del estallido social que esta agitación le serviría a Kast. Con casi un mes de movilizaciones encima, ahora piensa que se evidencia un total “rechazo a las instituciones” y que “en la medida en que los partidos políticos traten de hacer cálculos quedan incluso más atrás”. Por ello, para él se verán afectados “los que han sido más evidentemente abiertos en ese intento, gente como Kast, el FA, el PC. Creo que la gente se da cuenta y rechaza eso”. También apuesta a que en el mediano plazo “los ganadores serán actores que aún no conocemos”.

“El rol dialogante le gusta a la gente y Kast no está ahí. Las personas quieren soluciones, pero también diálogo: no quieren chaquetas amarillas versus pañuelos rojos, por así decirlo”, señala Correa.

Dos momentos

La estrategia de JAK ha tenido distintos momentos en esta crisis. El 19 de octubre, el Partido Republicano emitió un comunicado en el que respaldaba el decreto de estado de emergencia por parte de Piñera. Dos días después, aseguró —también vía Twitter— haber descartado peticiones de medios de comunicación porque “estábamos convencidos de que no era la hora ni el momento de hablar”

Ese 21 de octubre en Radio Agricultura, rompió el silencio y criticó el manejo presidencial. Y el 23 de octubre realizó su “streaming por Chile”, junto a Teresa Marinovic y el escritor Fernando Villegas, transmisión que logró 21 mil visitas. Pero la multitudinaria marcha del viernes 25 de octubre que reunió más de un millón de personas en el centro, evidenció un matiz en el tono de Kast. Afirmó que “1 millón de personas se manifiesta pacíficamente. No sé si son de izquierda o de derecha, pero claramente rechazan este Gobierno”, e incluso habló de cabildos ciudadanos.

Pero la calma duró poco. El 27 de octubre dijo que fue un “error” terminar con el estado de emergencia y desde ahí no ocultó sus cuestionamientos al Gobierno. El martes 5, en Agricultura, ahondó: “Me cansé de un gobierno sin liderazgo. Estoy cansado de escribirles a los ministros, de mandarle WhatsApps al Presidente Piñera”.

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