En medio de las manifestaciones, ¿Quién dialoga con el gobierno? - Diario de Concepción

Analistas consultados insisten en que la actual administración comete el error de seguir hablando con los partidos, pero existen organizaciones sociales reconocidas y avaladas que pueden ser el nexo entre el Ejecutivo y los movilizados.

Un anuncio de mantener el precio de la tarifa del Metro, luego que las movilizaciones se trasladaron a regiones; una agenda social que no logró ningún efecto ciudadano; y un cambio de gabinete con gusto a poco, han sido parte de los anuncios que el Presidente, Sebastián Piñera, ha efectuado en los últimos días en medio del estallido social.

También se levantó el estado de emergencia, tras lo cual los hechos de violencia, en ciudades como Concepción, siguen. Y, en algunos casos, ante la atónita mirada de las policías. Todos estos hechos generan la interrogante sobre a quién está escuchando la autoridad.

Y a juzgar por lo que plantean los analistas consultados, todo parece indicar que con nadie.

El analista y académico de la Universidad Andrés Bello (Unab), Felipe Vergara, reconoció que se configura un escenario complejo. “Por un lado, lo que se está haciendo, que me parece bastante válido, generar lazos con la oposición. La ministra Rubilar ya llamó a los partidos a sumarse a este diálogo. Sin embargo, los partidos también están bastante desacreditados”, manifestó.

En ese contexto, dijo que es posible generar acercamientos con las agrupaciones u organizaciones sociales, como Techo o Levantemos Chile, o también generar un mensaje que llegue al conjunto de la población. “Se ha planteado la realización de cabildos y, aunque es bueno, también son lentos y se requiere urgencia. Hoy se deberían hacer buenas vocerías, constantes y estados avances de lo que se está haciendo”, comentó el analista.

La académica de la Universidad del Desarrollo (UDD), Lesley Briceño, dijo que han surgido algunas inquietudes que se pueden ir canalizando con organizaciones que han luchado siempre en favor de esos temas como “No + AFP” o las organizaciones de salud y educación.

“Nos damos cuenta que las vocerías tradicionales no están, pero tiene que ver con cómo está configurando el movimiento que tiene múltiples demandas y son tantas que llegan a colapsar el sistema político”, sostuvo.

Agregó que la ausencia de vocerías o liderazgos reconocibles puede traer como consecuencia la aparición de populismos.“Cuando alguien dice que va a gobernar sin poderes políticos, independiente de su desprestigio, hay que tener cuidado como sociedad civil, porque ya sabemos quienes llevan la agenda legislativa”, dijo.

Para el presidente de la Fundación Participa, Daniel Ibáñez, el gobierno “debe hacer todos los esfuerzos necesarios para dialogar con todas las fuerzas políticas y con todas las organizaciones de la sociedad civil, no con los mismos de siempre. Pero además debe hablarle a toda la ciudadanía. Este es un movimiento bastante particular, porque no responde a un color político, por lo tanto, el gobierno debe dar respuesta a las demandas de la calle y no sólo entenderse con los partidos. Sin duda, son muchas las demandas. Pero hay algunas que se repiten con más fuerzas que son pensiones dignas, sueldos y salud, nueva constitución, donde el Gobierno debe dar respuestas concretas que permitan descomprimir la situación actual”.

Se concreta acusación contra Andrés Chadwick Cuando aún se discute una eventual acusación constitucional contra el Presidente, Sebastián Piñera, ya es un hecho que la que se sí podría fructificar es una contra el ahora el ministro del Interior, Andrés Chadwick.

“Mañana (hoy) un conjunto de diputados de distintos partidos de oposición vamos a pedir que de una vez por todas el ex ministro Chad wick asuma la responsabilidad política de la gente fallecida, herida, violentada en los derechos humanos. No vamos a permitir que quede impune de su responsabilidad política que él negó hasta el último minuto”, comentó ayer el diputado del PS, José Luis Castro.

El jefe de bancada de la UDI, Javier Macaya, en tanto, calificó la medida como “bien lamentable”.

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