UDI y RN: “Que partido de Kast ingrese a Chile Vamos, pero con nuestras reglas” - La Segunda

“Yo no tendría ningún problema con que ingresen (a Chile Vamos). Mi adversario está al frente, no es José Antonio Kast, ni Acción Republicana; al revés”, señala a La Segunda el presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, sobre la posibilidad de que el nuevo partido político que lanzará el ex abanderado presidencial sea parte del conglomerado oficialista.

Aunque el anuncio de Kast no se ha concretado, en el sector es un hecho inminente. Pero tanto RN o la UDI apuntan a que, para ingresar a Chile Vamos, la nueva tienda tendría que estar de acuerdo con sus principios.

“Conformar un partido político es una buena iniciativa de José Antonio y de la gente que lo apoya, eso le da más sustento y consistencia a su proyecto. Sus simpatizantes son gente de nuestro sector”, indica Desbordes. “Si ese partido entra a Chile Vamos o no, es una cosa que veremos más adelante. Si ellos están de acuerdo con nuestros principios de la coalición”, precisa. Y sobre la incomodidad que pueda generar en sus socios de Chile Vamos, Desbordes es categórico: “Ningún partido tiene derecho a veto”.

“En lo personal no me gusta el multipartidismo, es más difícil ponerse de acuerdo”, dice a este diario la presidenta UDI, Jacqueline van Rysselberghe. Y agrega: “Ahora no tengo ningún problema que ingrese a Chile Vamos, pero con las reglas que tenemos. Somos partidos de Gobierno y si hay diferencias con el Gobierno, las hablamos internamente. Y si él quiere ser candidato presidencial, debiera someterse a las primarias de Chile Vamos”.

Delicados equilibrios

Kast ha liderado Acción Republicana, movimiento que continuará como tal y que le ha dado libertad al ex diputado UDI para congregar a independientes, y a militantes de RN y del gremialismo. Un partido viene a remover los delicados equilibrios dentro del conglomerado oficialista, donde no pocos legisladores simpatizan con la persona y con el ideario de Kast. También, introduce ruidos en La Moneda, justamente después de que en la sede de gobierno no invitaron a la cuenta pública de Sebastián Piñera al ex candidato que en la pasada presidencial alcanzó una votación 7,93% en primera vuelta.

“Quedará situado a la derecha de todos los partidos actuales”, señala de entrada Hugo Eduardo Herrera, académico de la UDP, que lo describe así: “Probablemente una versión actualizada de la derecha de Guerra Fría, que combinará liberalismo económico del tipo Chicago; subsidiariedad negativa, que limite el papel del Estado; y un discurso de moral sexual de talante conservador”. Opina que “esa combinación de moral y economía tiene una gran precariedad, en la medida en que no incluye temas político-institucionales de mayor alcance, salvo policiales”.

“Yo estaba contando los días para que conformara un partido, que le pueda construir una plataforma parlamentaria para un eventual mandato”, señala Rodrigo Arellano, vicedecano de Gobierno de la UDD. Y agrega que “si va por fuera de Chile Vamos, eso va a producir fragmentación y puede afectar la representación del bloque a nivel parlamentario”.

1 ¿Desordena el naipe del Gobierno?

Para Herrera depende. “Sí, en la medida en que introduce un nuevo factor en la derecha. No, en la medida en que el discurso es de impacto restringido y el electorado, finalmente, ante opciones de izquierda o de centroderecha, aun cuando sea una centroderecha política y moderada, elegirá a la centroderecha”.

“Al Gobierno le abre un flanco no menor, ya que se va institucionalizando una oposición que está por el lado menos obvio. Se genera una tensión de la que no estamos acostumbrados en Chile”, dice Pablo Valderrama, director ejecutivo de Idea País.

“No creo que complique al Gobierno más de lo que lo complica actualmente”, sostiene Arellano. “Porque ya es un actor relevante, con opinión, y si eventualmente tiene un partido y se incorpora a Chile Vamos, tiendo a pensar que al Gobierno quizás lo puede beneficiar”. Explica que “si bien probablemente no va a estar alineado con todas las políticas de Gobierno, por lo menos va a estar contenido en una institucionalidad. Y nada asegura que estando dentro del comité político no se complique al Gobierno, lo hemos visto con Desbordes”.

2 RN: Contención de diputados

Consultado sobre el riesgo que podría presentar la tienda de Kast para RN, Desbordes afirma: “Todos los parlamentarios nuestros que lo ven a él como líder, que son tres o cuatro, me han dicho ‘yo sigo en mi partido, me gusta mi partido’. Distinto es que algunos crean que él puede ser la carta presidencial. Es un tema que tendremos que discutir con ellos en los meses que vienen, porque RN va a definir su candidatura propia… pero no le veo ningún conflicto a eso tampoco”.

“Para RN esto es previsible, así que no creo que el impacto sea mayor”, dice Valderrama. “Quiérase o no, que RN sea el partido más grande de Chile Vamos hace que el que quiera irse con Kast tenga que pensarlo dos veces”, advierte.

Arellano señala que Kast “es un peligro latente para los tres partidos”, pero diferencia: “En RN tiene diputados bastante cercanos, pero tengo la impresión de que el electorado UDI es el que más posibilidades tiene que traspasar votos”.

Para Herrera, “en el caso de RN el asunto se debiera limitar a la salida de algunas dirigencias menores. Pero ideológicamente, RN ha seguido, con Desbordes, un camino nítidamente político, republicano y moderado, distante de la derecha de Guerra Fría y de Libertad y Desarrollo”.

3 Riesgos en el gremialismo

Así, los analistas ven con mayor interés lo que pueda ocurrir en la UDI. De hecho, Herrera dice que un partido de Kast “parece ser un regreso de los conservadores UDI de principios de los 90, en un tiempo distinto”.

Van Rysselberghe dice que el efecto en militantes que podrían irse “es marginal” porque hubo militancia “que adhirió al movimiento de José Antonio y la gran mayoría no se reinscribió en la UDI. Por lo tanto, no vamos a tener una fuga”. Y sobre el riesgo de que Kast compita por fuera, la senadora indica que él “entiende que lo peor que le puede pasar al país es que gobierne la izquierda. Espero que tenga la capacidad de vislumbrar que generar daño electoral en las municipales, debilita posibilidad de tener unas buenas elecciones parlamentarias y presidencial”

“Además de que se les pueda ir gente, parte de ese partido, aquella liderada por su actual presidenta, coincide en lo fundamental con Kast, en el extremo liberal del discurso económico y en el conservadurismo moral, y en no querer ver que los asuntos fundamentales de la discusión actual son políticos e institucionales”, dice Herrera. “Entonces ahí lo que se atisba es el inicio de una disputa que, si Kast tiene éxito, será larga”.

Valderrama señala que “el más perjudicado sin duda es la UDI, que deja de ser el único partido que pretende reunir al mundo conservador en Chile. ¿Por qué alguien de esa corriente debiese preferir a la UDI en vez de Kast?”.

Arellano añade que “el único diputado que ha renunciado a su partido para sumarse a este movimiento es un UDI, Ignacio Urrutia”. Y que en una elección parlamentaria, “sin duda el partido más perjudicado va a ser la UDI”. Una tienda de Kast, dice, “va a capturar a un electorado de la derecha tradicional. Él nació en la UDI, su ADN político está ahí, fue diputado tres períodos, incluso secretario general y compitió dos veces por la presidencia del partido. Si fuera la presidenta de la UDI, estaría muy atenta”.

4 Coletazos para Felipe Kast

En Evópoli decidieron no responder, hasta que se concrete el nuevo partido.“Complica a Evópoli, en tanto Felipe Kast está en una constante lucha por desmarcarse, por su apellido, porque es su tío. Pero en una elección parlamentaria, el que ha de preocuparse es la UDI”, insiste Arellano.

Para Herrera el nuevo partido “es la versión conservadora de Evópoli: ambos son liberales en lo económico y le dan importancia a cuestiones ‘valóricas’. Pero si Kast derechista es conservador en asuntos morales, Kast Evópoli es liberal. Lo común a ambos grupos es la ausencia, todavía, de un pensamiento nítidamente político. Tienden a reducir la política a una combinación de moral y economía”.

“Si Evópoli pretende construir un espacio para los moderados, la apuesta de José Antonio Kast lo hace más complejo. Mientras más polarizada la política, esos espacios más gradualistas se van haciendo menos atractivos”, dice Valderrama.

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