Cómo radicar en la esfera judicial el proceso por la muerte de Camilo Catrillanca - La Segunda

“Seguir haciendo su trabajo es lo principal… y rogar que no aparezcan más cosas raras que entorpezcan su camino”. La apreciación del senador PS y ex ministro del Interior José Miguel Insulza sobre el momento que vive el Gobierno, en medio de las investigaciones por la responsabilidad de Carabineros en la muerte del comunero mapuche Camilo Catrillanca, evidencia la sensación térmica en La Moneda: que cualquier nuevo trascendido judicial de un WhatsApp u otra situación inesperada pueda tomarse —otra vez— la agenda del Ejecutivo.

Como esta semana, cuando no hubo mucho espacio para lucir el auspicioso Imacec de 3,1% en noviembre, ante el huracán que provocó la declaración del general (r) Mauro Victtoriano en la fiscalía.

La agenda del gabinete quedó desplazada y se elevó la presión hacia el Presidente Sebastián Piñera, quien debió interrumpir su viaje a Magallanes y salir a respaldar a su mano derecha, Andrés Chadwick. Es efectivo que la acusación constitucional anunciada en contra del ministro del Interior hoy no encuentra piso, pero el establecimiento de un equipo de expertos para analizarla —con incierto fin— servirá a la oposición para mantener la idea en alto, más aún con la ya instalada comisión investigadora que, con su larga ritualidad (se había aprobado hace un mes y se constituyó este miércoles) y sus 120 días para emitir informe, tendrá en marzo desfilando a autoridades en el Parlamento. Con ese escaso margen de maniobra, ¿cómo puede el Gobierno retomar el control de su agenda?

La Segunda consultó a seis ex ministros del Interior —que también vivieron complejos momentos con Carabineros y no siempre con éxito—, al ex secretario de Comunicaciones, Carlos Correa, al historiador, Joaquín Fermandois (ver entrevistas) y a encuestólogos, quienes, reconociendo las complejidades de lo que se vive en La Araucanía, recomiendan vías para navegar en este episodio.

Sólo en la justicia

De todos los efectos que en dos meses ha significado para La Moneda el caso Catrillanca (ver recuadro), a juicio del ex ministro PPD Francisco Vidal “la pérdida más sensible que ha tenido el Gobierno es la de autoridad frente a Carabineros.

Todo gobierno requiere autoridad sobre las instituciones”. En este contexto, tanto Vidal como José Miguel Insulza (PS) y Andrés Zaldívar (DC) —lo cual reafirma Carlos Correa— plantean como primer punto el radicar el caso en sede judicial y, en paralelo, impulsar decididamente las reformas.“La única manera que tiene Piñera de salir del embrollo por el asesinato de Catrillanca es, en mi opinión, confiar plenamente en la justicia y que ésta establezca una verdad judicial”, dice Vidal.“Dejar que el caso lo lleve la Fiscalía, no meterse mucho más en él”, recomienda Insulza, pero advierte que “seguramente, va a haber muchas otras cosas.

Está claro que hay gente que probablemente va a seguir dando informaciones y seguirá habiendo escándalos”. En la misma línea, Zaldívar remarca que “al pueblo mapuche y afectados les interesa que se resuelva el tema, y a Carabineros también”. Añade que es clave que la investigación “no se prolongue por seis, siete, ocho meses”, lo cual no es resorte del Ejecutivo, pero éste sí podría hacer “que sus abogados pongan más exigencias” al Ministerio Público.

Como segundo punto, Vidal señala que, en simultáneo, “hay que realizar todas las reformas de Carabineros, para que nunca más se produzca esto”, aunque reconoce que el Gobierno ya lo empezó a hacer.

Pero sostiene que, con estas dos rutas centrales (Fiscalía y reformas), “cada hecho que surja va a ser menos impactante”. Pese a lo anterior, casi pasó inadvertido que el miércoles la Sala del Senado aprobó por 37 votos a favor y sólo una abstención la idea de legislar del proyecto sobre modernización y probidad de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública.

Pero Insulza insiste: “Es natural que si el Presidente sale a declarar solemnemente que su ministro del Interior es de su confianza, ese día es noticia de primera plana. Estoy seguro de que si logran las reformas importantes, eso va a ser una noticia fundamental.

Sí es importante que esos logros, como lo fueron reformas de otros períodos, sean de todos, y no sólo triunfos del Gobierno o de la oposición”. Zaldívar remarca que no hay que soltar los temas pendientes, lo que no sólo incluye La Araucanía, sino que también “reforma tributaria, previsional, la salud”. Jorge Burgos (DC) parte de la base de que “va a ser muy difícil que los gobiernos puedan salirse del tema de la macrozona de La Araucanía.

“Más allá de que reconozco que el hecho de que ahora se esté investigando un homicidio por carabineros es grave”. En este contexto, dice: “Al plan de Alfredo Moreno o el anterior hay que ponerle empeño en que funcione” y, en paralelo, “no puede haber un abandono de la seguridad pública”.

Agrega que junto a establecer mesas de conversación, hay que dar señales políticas “poderosas” como “poner de una vez por todas discusión inmediata a la reforma constitucional de los pueblos originarios”.

Muestra de autoridad frente a la opinión pública

Pero cuando la agenda legislativa no es suficiente, qué acciones se realizan ante la opinión pública para “cambiar el foco de la conversación”, “distraer la atención” y “tomar el toro por las astas”, como se señala entre los encuestólogos. Catalina Correia, directora de Marketing de GfK Adimark sostiene que, cuando se concrete la reforma a Carabineros, se podrá “decir al país ‘ocurrió esto, pero lo vamos a arreglar, no vamos a barrer bajo la alfombra y sí vamos a cambiar esta institución totalmente’.

Algo que va más allá de Catrillanca y más allá del gobierno de Piñera.

Es un tema donde se puede dar un golpe a la mesa”, opina.Pero también Correia aconseja un tema de estilo: “Piñera está un poco en deuda en el liderazgo del tipo más patriarcal, más de Ricardo Lagos.

“Le falta un rol más duro y debería tomarlo”. Cristián Valdivieso, director de Criteria Research —una de las encuestas que midieron el impacto en el gabinete, donde el más afectado ante la opinión pública fue Chadwick—, coincide con la necesidad de comunicar ideas potentes: “Desde el punto de vista de la ciudadanía, es muy importante la reforma del sistema de pensiones” y sugiere humanizar su difusión, para que pueda tener una mejor y más fluida recepción.

“Se tiene que desplegar con códigos ciudadanos, que sean fácilmente entendibles. Un problema es que la palabra reforma tiene una connotación negativa. Hay que buscar otras palabras que generen credibilidad”.

Para Eugenio Guzmán, académico de la UDD, a cargo de sondeos de opinión de La Moneda, “Piñera tiene que seguir con su agenda e ir haciendo gestos. En lo concreto, es muy probable que haya movidas tácticas como lo que se ha hablado en la línea de proyectos de cuotas parlamentarias o de reconocimiento indígena u otras cosas que van a quitarle bastante presión al tema”. Correia cree, sin embargo, que no hay manera de impedir que el tema vuelva a tomarse la agenda si surgen nuevos antecedentes: “Eso ya se instaló.

“Es y será así”, dice Velasco “Yo tenía informantes” Belisario Velasco (DC) pone otro foco sobre la mesa: la inteligencia.

“El Ministerio del Interior tiene la obligación constitucional y legislativa de velar por la seguridad de todos los chilenos, y de los extranjeros que viven en Chile. Y la información la recibe de Carabineros y de Investigaciones, pero el problema en este caso era precisamente con Carabineros.

Yo, cuando desempeñé el cargo, tenía informantes”, afirma. “Eso les molestaba a algunos parlamentarios, incluso a Chadwick y a Hernán Larraín (hoy titular de Justicia).

Se necesitan, porque Interior tiene la obligación de anticiparse a los hechos y no que después se diga ‘vamos a tener la mano firme con quienes sean los responsables’; eso no sirve”. Insiste en que “los informantes no son para averiguar sobre la vida particular de los parlamentarios o de la gente, sino para evitar que sucedan hechos delictuales que después el país tenga que lamentar (…).

Si Carabineros no me decía lo que ocurría, yo tenía informantes muy eficientes que me daban los antecedentes para hacer las preguntas pertinentes y aclarar la situación”.“En este caso, todavía no sabemos cuál es la verdad absoluta”, critica Velasco, por lo que descarta hacer recomendaciones o entrar en el tema de la acusación.

Sí afirma sobre Piñera: “Al Presidente hay que entregarle hechos verídicos para que pueda tomar determinaciones y eso corresponde a sus ministros.
Chadwick debiese asumir el rol de aclararle al Presidente cuál es la situación real”. Así, advierte: “Mientras no aclaren una situación que ha conmovido al país, va a ser difícil implementar otras medidas. Se puede hacer y hay que hacerlo. Yo por lo menos, deseo que al Gobierno le vaya bien”.Enrique Krauss (DC) también apunta a la inteligencia.

“Hay que cambiar el ojo del debate, aquí todo lo meten en el saco de Carabineros, que es cierto que existe (…).

Pero, ¿qué hace la ANI? ¿Qué hacen las direcciones de inteligencia de las Fuerzas Armadas, que son coadyuvantes de lo que pueden hacer Carabineros y la Policía de Investigaciones? Silencio, como en el tango”.Mientras que, contactados, los ex ministros Edmundo Pérez Yoma (DC) y Rodrigo Hinzpeter (RN), descartaron hacer declaraciones para este artículo.Dicho todo, Vidal concluye: “Depende del Gobierno y su habilidad si perderá el control de la agenda cada vez que aparezca un nuevo antecedente”.

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