"No se está abordando el problema de fondo": Expertos analizan críticas a Nuyado por "no representar al mundo mapuche" - Emol

Para los analistas, las declaraciones de su par RN Aracely Leuquén, también de ascendencia indígena, se relacionan con “una lógica de emociones instalada en la política”, según la cual “es mucho más emotivo que sean los propios mapuche quienes defiendan su causa y no los huincas”.

SANTIAGO.- “Hoy día la diputada Nuyado no representa al mundo mapuche, ella representa a la izquierda de Chile y eso no le hace bien a la búsqueda de soluciones que queremos encontrar en la búsqueda de la paz y también de la verdad en La Araucanía”.

Así se refirió este sábado la diputada Aracely Leuquén (RN) a su par Emilia Nuyado (PS), la parlamentaria de origen mapuche-huilliche que será la encargada de interpelar al ministro del Interior, Andrés Chadwick, por lo ocurrido en Ercilla en torno al deceso de Camilo Catrillanca. Al igual que Nuyado, Leuquén tiene ascendencia indígena.

La diputada defiende ser también una representante del pueblo mapuche. “Existimos mapuche que somos de centro derecha, porque creemos que nuestros ancestros se han esforzado, porque creemos en el trabajo, en el orden público que debe prevalecer siempre para una buena convivencia entre todos los ciudadanos”, añadió.

Según el análisis de la parlamentaria, “se ha estigmatizado muchísimo y de muy mala manera al pueblo mapuche”, lo que respondería “al mal uso político que han hecho los sectores de izquierda”. “La caricatura está equivocada, muchas veces mal utilizada políticamente”, consignó.

Afirmó, también, que el Gobierno tiene arraigo en la zona. “Podemos ver con números claritos cuál es el resultado electoral que tiene Chile Vamos y el Presidente, con mayoría sustancial en La Araucanía. Eso habla del respaldo que se brinda a las acciones que estaban contempladas en el plan de Gobierno del Presidente cuando era candidato”, aseguró.

La lógica de la “compensación”

Para el director del Centro de Análisis Político de la U. de Talca, Mauricio Morales, la diputada Leuquén parte de un punto impreciso. “Se equivoca en el diagnóstico: es cierto que la derecha obtiene mejores resultados en la zona de La Araucanía, pero eso no implica que los mapuche sean más de derecha que el resto de la población”, advierte.”

Si uno mira las cifras a nivel de mesa de votación, advierte que en aquellas con mayor concentración de población mapuche hubo menos apoyo para los candidatos al Congreso de los partidos de derecha.

También suele pensarse que el apoyo a esos partidos es más fuerte en los mapuche de zonas rurales, pero eso tampoco es cierto: en las zonas rurales, el mayor apoyo a la derecha está en los no mapuche”, comenta a Emol.

A su juicio, la bancada de diputados afines al Gobierno lleva a cabo una estrategia. “Está tratando de poner apellidos mapuche que sean capaces de compensar la fuerza que hoy día tiene la centroizquierda con líderes o representantes de origen mapuche que están llevando el conflicto”, menciona.” Se va a polarizar el Congreso producto de este conflicto, porque existen dos visiones totalmente distintas”, vaticina Morales. “Esta tensión va a presentar un alto componente simbólico, porque lo que está haciendo RN con la diputada Leuquén es precisamente competir con la centroizquierda a nivel de símbolo”.

Pero Morales va más allá: esto podría incluso polarizar aún más las cosas dentro de la propia centroizquierda, debido a que la interpelación a Chadwick no es apoyada por la DC. “La DC quedó satisfecha con el hecho de haber contribuido a la destitución de Luis Mayol: ese fue el precio que cobró la DC a cambio de no participar de esa próxima elección”, señala.

 “Simbolismo vacío”

El decano de la Facultad de Gobierno de la Udel Desarrollo, Eugenio Guzmán, disiente. “Son movidas tácticas más que estratégicas. La estrategia existe cuando se tiene una agenda, pero no es el caso: estas son tácticas del momento”, asegura.

Para entender el conflicto, Guzmán aclara que la sociedad chilena las palabras “izquierda” y “derecha” funcionan “casi como si fueran apellidos o lugares de residencia”. “Son etiquetas que tienen un valor y un peso histórico, sin perjuicio de todo el deslavado que significa ser de cualquiera de los dos lados en los tiempos que corren”, cuenta.

“Lo que dice la diputada de RN obviamente hace todo sentido. Sería tratar de tapar el sol con un dedo decir que no es así: por algo se milita en un partido y no en otro”, comenta, y desliza que lo ve como una oportunidad para “darle brío nuevamente” a un sector político que “todavía no ha construido agenda”.

Pero el conflicto chileno-mapuche en La Araucanía, advierte, es más profundo y complejo que la forma en que se está abordando dentro del Congreso. “Allá hay lógicas muy distintas que, si lo llevas a un plano político con intentos de simbolismo pero con cierta vaciedad de significado, no se está abordando el problema de fondo”, menciona.

Para ilustrar esos “intentos de simbolismo” da otros ejemplos: que haya sido la diputada Carmen Hertz la encargada de interpelar por un tema de Derechos Humanos, o que se hayan rebajado los gastos reservados de Carabineros a $1. “El gran error de los políticos es que impulsan cosas con carácter simbólico, pero un poquito vacías, que la gente tampoco se compra, porque no es tonta”, comenta.

Lo política de las emociones

En tanto, para el decano de la Facultad de Gobierno de la U. Central, Marco Moreno, se trata de un fenómeno difícilmente sorprendente que “forma parte del paisaje de la política”. “Refleja una clásica estrategia en la política de tratar de equilibrar las posiciones cuando se está en una situación desventajosa” , dice.

“Siempre los políticos, de derecha o de izquierda —o los partidos o los gobiernos— buscan contrarrestar una imagen que se instala comunicacionalmente, en este caso la interpelación al ministro por parte de una diputada mapuche, con alguien que pertenezca a ese mundo también y que contrarreste esa afirmación, de tal manera de empatar desde el punto de vista comunicacional”, explica.

Eso sí, no lo lee como un conflicto centrado en el eje ideológico izquierda-derecha, sino más bien en el eje gobierno-oposición. Bajo esa lógica, considera esperable que la oposición busque “tener una ventaja al poner como interpeladora a una diputada mapuche, por el tema emocional que eso instala”.

“La política se ha ido sentimentalizando. Hoy hay una lógica de emociones instalada en la política, que se hace desde la emoción y no desde la razón, entonces los argumentos racionales son poco importantes, porque lo que importa es la lógica emocional”, dice.

“Si veo a una diputada con su atuendo mapuche interpelando a un ministro del Interior, indudablemente va a ser una imagen potente. La oposición está jugando su rol, que es criticar la acción del Gobierno, y lo está haciendo evidentemente con las herramientas que tiene. En este caso, es mucho más emotivo que sean los propios mapuche quienes defiendan su causa y no los huincas”, concluye.

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