El informe, elaborado por el Centro de Conocimiento e Investigación en Personas Mayores (CIPEM), iniciativa conjunta de la Facultad de Gobierno UDD y Caja Los Héroes, compara la Encuesta de Bienestar Social (EBS) 2021 y 2025, y muestra avances sostenidos en felicidad, tranquilidad y satisfacción vital de los mayores de 60 años, aunque persisten brechas relevantes entre regiones y por sexo.
El bienestar subjetivo de las personas mayores en Chile mejoró de manera significativa entre 2021 y 2025, según el informe “Bienestar subjetivo y satisfacción con la vida de las personas mayores. Comparación 2021-2025”, elaborado por CIPEM, instancia de la Facultad de Gobierno UDD y Caja Los Héroes. De acuerdo con el documento, basado en la Encuesta de Bienestar Social (EBS), la proporción de personas de 60 años o más que declaró sentirse bastante o muy feliz aumentó de 62,2% en 2021 a 66,4% en 2025, lo que equivale a 2.662.355 personas, y representa un alza de 4,2 puntos porcentuales. La tranquilidad mostró una mejora aún mayor: quienes se sintieron bastante o muy tranquilos pasaron de 67,5% a 73,1%, es decir, 2.931.858 personas mayores en 2025.
“Estos resultados son una buena noticia y confirman una tendencia que veníamos observando: las personas mayores en Chile están reportando niveles de bienestar emocional más altos que hace cuatro años. El aumento en felicidad y, especialmente, en tranquilidad, sugiere que factores como el acceso a redes de apoyo, la estabilidad en la rutina diaria y la mayor visibilidad de este grupo etario en la agenda pública podrían estar jugando un rol positivo”, señaló Mauricio Apablaza, director académico de CIPEM.
En el plano de las emociones negativas, los cambios fueron más acotados, pero también favorables. La proporción de personas mayores que declaró sentirse bastante o muy triste bajó de 13,3% a 12,3% (494.266 personas en 2025), mientras que el enojo se mantuvo relativamente estable, alcanzando 7,1% en 2025 (283.880 personas), frente a 7,7% en 2021.
La satisfacción con la vida también presentó una evolución favorable. En 2025, el 81,1% de las personas mayores (3.248.850 personas) se declaró satisfecha o totalmente satisfecha con su vida, frente a 77,6% en 2021. En paralelo, la proporción insatisfecha o totalmente insatisfecha cayó de 14,5% a 10,8%, equivalente a 432.636 personas mayores en 2025.
“La satisfacción con la vida es un indicador más estable que las emociones puntuales, porque refleja una evaluación global de cómo las personas perciben su trayectoria vital. Que haya subido casi cuatro puntos en cuatro años, y que la insatisfacción haya bajado en una magnitud similar, es una señal robusta de que algo se está moviendo en la calidad de vida de este grupo, más allá de factores coyunturales”, indicó Apablaza.
Al desagregar por sexo, las diferencias se mantienen relativamente estables entre ambas mediciones. En 2025, el 68,9% de los hombres mayores (1.240.539 personas) declaró sentirse bastante o muy feliz, frente a 64,4% de las mujeres (1.421.816 personas); ambos grupos aumentaron alrededor de cuatro puntos porcentuales respecto de 2021. En satisfacción con la vida, la brecha se mantiene en torno a tres puntos: entre los hombres, la proporción satisfecha o totalmente satisfecha pasó de 79,1% a 82,6% (1.487.258 personas), mientras que entre las mujeres avanzó de 76,4% a 79,8% (1.761.592 personas).
“La brecha de género en bienestar subjetivo no se ha cerrado, pero tampoco se ha ampliado, lo que en sí mismo es relevante. Las mujeres mayores siguen reportando niveles algo más bajos de felicidad y satisfacción que los hombres, una diferencia que probablemente está asociada a factores como la mayor carga de cuidados a lo largo de la vida y las desigualdades previsionales que enfrentan. Es un tema que amerita seguir siendo monitoreado con atención”, afirmó el director académico de CIPEM.
El informe también evidencia diferencias territoriales importantes. En felicidad, los mayores incrementos entre 2021 y 2025 se registraron en O’Higgins (de 55,0% a 70,6%, +15,6 puntos), Tarapacá (de 54,1% a 68,5%, +14,4 puntos), Maule (de 53,4% a 66,2%, +12,8 puntos) y Antofagasta (de 61,2% a 72,4%, +11,2 puntos). Valparaíso fue la única región que retrocedió, de 67,6% a 66,0%. En satisfacción con la vida, el mayor avance se dio en Tarapacá (de 72,1% a 85,2%, +13,1 puntos), seguida de Arica y Parinacota (+9,0 puntos), Maule (+7,8 puntos) y Los Lagos (+7,7 puntos). En contraste, La Araucanía registró la mayor caída, de 79,0% a 71,9% (−7,1 puntos), seguida de Coquimbo (−2,6 puntos) y Biobío (−1,4 puntos), mientras que Aysén se mantuvo prácticamente sin cambios.
“Las diferencias regionales nos muestran que el bienestar de las personas mayores no avanza de manera uniforme en el país. Regiones como Tarapacá y Maule tuvieron mejoras notables, mientras que en La Araucanía la satisfacción con la vida retrocedió con fuerza. Estos resultados son un insumo valioso para que los gobiernos regionales y el nivel central puedan orientar de mejor manera las políticas dirigidas a este grupo etario, que seguirá creciendo en tamaño e importancia en los próximos años”, concluyó Apablaza.