En menos de 48 horas, el Presidente José Antonio Kast apeló, en tres momentos distintos, a la “unidad”, recurriendo, además, a la emocionalidad en sus discursos. El domingo, tras el Tedeum Evangélico, el mandatario señaló que “es un momento para detenerse, mirar lo que es nuestra patria, recoger las palabras que nos plantean de unidad, de encuentro, en la casa de todos”, y agregó: “En el Mes de la Patria, un llamado a la reconciliación, el reencuentro, a la recuperación y a la esperanza”.
Al día siguiente, en Radio Agricultura, declaró: “Hay que hablar con la verdad, y la verdad duele, y se ve muchas veces reflejada en las encuestas. Pero para nosotros, para mí, esto es algo que va a pasar. Al menos lo que yo puedo apreciar, en las giras que he tenido, es que hay esperanza en las personas”.
En medio del complejo escenario económico que atraviesa el país, marcado por la tasa del 9,5% de desempleo, sumado a las negativas cifras de evaluación ciudadana que han arrojado distintos sondeos, el mandatario reiteró el mensaje en su “cadena digital”. “Después de la tormenta sale el sol. Y en Chile, que ha pasado por diversas tempestades, volverá a salir el sol”, señaló en esa ocasión.
Para el profesor de Ciencia Política en la Universidad del Desarrollo (UDD) Gonzalo Müller, “hay un cambio táctico” en las intervenciones del jefe de Estado.
“El discurso de unidad frente a la necesidad de retomar la agenda de seguridad y, de alguna manera, viabilizar las medidas necesarias para enfrentar la crisis del empleo en Chile llaman a que el tono del Presidente sea un tono de unidad, apuntando a que va a requerir de los votos de la oposición, va a requerir del diálogo para poder avanzar en estas normas”.
