El esperado anuncio del fin de la guerra en Medio Oriente trajo consigo otro anuncio esperado: la caída en el precio del petróleo.
Antes de la guerra, el precio del crudo Brent se ubicaba en torno a los US$70 el barril. Durante marzo, su precio escaló hasta mantenerse gran parte del tiempo sobre los US$100, llegando incluso hasta los US$116.
Fue este aumento acelerado en el precio internacional del petróleo lo que obligó al gobierno a modificar el funcionamiento del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), neutralizándolo a fines de marzo, lo que generó una fuerte alza en el precio de las bencinas y el diésel.
De acuerdo a lo señalado por el gobierno, solo en los primeros 19 días del conflicto, el Mepco absorbió US$140 millones, dejando un saldo negativo de US$50 millones. En medio de recortes al Estado y la búsqueda por disminuir el gasto fiscal el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, decidió promulgar el decreto semanal con el componente variable del impuesto a los combustible prácticamente sin variación, dejando sin efecto la contención de precios que debe tener.
Ahora bien, con el acuerdo entre Estados Unidos e Irán los precios comenzaron a retroceder. «Ahora que la guerra está mostrando signos de que va a terminar, las bencinas están bajando en los precios internacionales y también van a bajar en Chile», señaló este lunes el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Con estas palabras, el titular de las finanzas públicas adelantó que el jueves las bencinas bajarán entre $90 a $100 por litro y $110 para el diésel.
La caída debería darse desde el 18 de junio en adelante, considerando que el tipo de cambio se ubique en torno a los $890 y el precio del petróleo Brent levemente sobre los US$80 el barril.
(…) Guido Larson, docente en la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo (UDD), explica que el fin del conflicto de Irán con Estados Unidos no necesariamente significa la normalización del flujo en el estrecho de Ormuz, ya que aún existen tensiones con Israel que podría generar problemas para la extracción y transporte de petróleo en la zona.
Además, Larson explica que parte del precio que se vio durante este lunes responde a una inyección de oferta, dado que Estados Unidos salió a liquidar sus reservas estratégicas. «Eso no quiere decir que el precio no vaya a seguir bajando, pero hay que tener en consideración que una parte de esa oferta no es por el tránsito comercial ni la extracción, sino que es la liquidación del recurso por las reservas estratégicas», asegura.
Otro factor que señala Larson es los posibles daños en la infraestructura de extracción y refinería, cuya magnitud y tiempo de reconstrucción aún son desconocidos.
