Economista propone técnica para no pelear por el quincho del edificio - LUN

PhD Carlos Rodríguez recomienda que los vecinos fijen a comienzo del año sus eventos relevantes y algunas reglas. “Así habrá una autorregulación”, plantea.

En 2007, 34% de las personas querían tener un quincho en su departamento. Hoy esa cifra alcanza 65%, según datos de búsquedas de propiedades en Portal Inmobiliario.

Sin embargo, su uso genera conflicto dentro de la comunidad. Es un bien escaso y muy demandado. Muchos residentes optan por no pedirlo porque está siempre ocupado, a pesar de que todos pagan por igual su mantención a través de los gastos comunes.

En las comunidades, no hay reglas para repartir su uso y el modelo que impera es el que se anota primero en el libro de la conserjería, se queda con el cupo. ¿Pero es eso justo?

“Las personas deben pensar en cómo evitar prácticas de abuso en los espacios comunes”, dice Carlos Rodríguez, director del Centro de Investigación en Complejidad Social de la Universidad del Desarrollo y doctor en Economía de la Universidad de Cambridge.

Autorregulación.

El economista, quien se ha especializado en el estudio del uso de recursos comunes, propone una estrategia para no pelearse por el uso del quincho: “Lo ideal es que este tema se trate en las reuniones de comunidad que hace el administrador y donde participan propietarios y arrendatarios a comienzos de año. Allí cada residente debería definir cuáles son los eventos especiales en los que lo ocupará. O sea, definir si quiere usarlo para celebrar el cumpleaños o para Año Nuevo. Así, habrá una autorregulación por parte de las personas, siempre y cuando las reglas queden consensuadas”.

Según Rodríguez, la autorregulación va de la mano con el cuidado de los quinchos: “Es esencial la correcta mantención del espacio común que se está usando. Los vecinos son más cuidadosos, en este caso, de la parrilla y sus alrededores. Las personas saben y están conscientes de que esa área será usada prontamente por otro vecino”.

Estadística.

“Con este registro de comienzos de año, se sabrá en enero quiénes lo ocuparán en noviembre”, agrega Rodríguez. “Y así se llevará una estadística para determinar quiénes lo pueden usar en los eventos más disputados”.
El economista dice que con esto se intenta terminar con el abuso, como por ejemplo, si una persona usa el quincho diez veces en el año y otra no lo usa nunca, esta última debiera tener preferencia al usarlo para celebraciones masivas como Fiestas Patrias.

Rompe paga .

Las administraciones de los edificios suelen pedir una garantía para usar el quincho y otras áreas comunes. La parvularia Cherie Morales vive con su novio en un departamento que se compraron en Estación Central: “Las pocas veces que usamos el quincho debemos dejar una garantía de $60.000, donde se incluyen los $15.000 por usar ese espacio. O sea, si lo entrego impeque, me devuelven $45.000 porque descuentan la plata por usarlo”.

Garantía más arriendo .

Francisco Alarcón, administrador de condominios en Antofagasta, explica por qué se deja una garantía: “En las comunidades empleamos el sistema de la garantía para que la gente sea cuidadosa con los espacios comunes como un quincho o un salón de eventos. En condominios que yo administro, pedimos un cheque en garantía de 5 UF y $20.000 por su uso. Sí aceptamos que las personas arreglen ellas mismos los desperfectos que pudieron ocasionar. Así no se ocupa la plata de la garantía”.

2017-11-28_www.lun.com_LUCPR14LU2811_1100

Compartir