En agosto se conmemora, a nivel mundial, el mes del corazón para concientizar sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares, las cuales son la principal causa de muerte en Chile y que pueden derivar en eventos importantes, como un infarto.
De hecho, de acuerdo a un informe realizado por el Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud (CIPS) de la Universidad del Desarrollo, elaborado con cifras del Departamento de Estadísticas e Información de Salud, las hospitalizaciones por infarto agudo del miocardio (IAM) han ido al alza.
Mientras en 2022 se registraron 16.176 hospitalizaciones, en 2023 la cifra subió a 17.484, alcanzando 18.292 en 2024 y 19.500 en 2025. En total, esto representa un aumento de 3.324 hospitalizaciones en cuatro años, equivalente a un alza del 20,5%.
La directora ejecutiva del CIPS UDD y exsubsecretaria de Salud Pública en Piñera II, Paula Daza, afirma que una de las razones que explica este aumento es el envejecimiento de la población. «Pero esa misma población envejecida está más enferma. Tenemos más hipertensión, más diabetes, más obesidad, sedentarismo, tabaco, que son factores de riesgo que no hemos logrado corregir para que se produzcan menos infartos», agrega la especialista.
Con todo, las muertes han disminuido. En 2022 se registraron 7.472 muertes, cifra que disminuyó a 7.136 en 2023. En 2024, las defunciones volvieron a aumentar hasta 7.503, para luego bajar a 7.353 en 2025. Así, entre 2022 y 2025 se observa una disminución de 119 muertes, equivalente a un 1,6%.
«Chile ha mejorado en tratar el infarto, pero no en evitar que ocurra. Cada año hospitalizamos a más personas por infarto al miocardio, pero hemos logrado que menos de ellas mueran una vez que llegan al hospital. Es importante decir que este logro está diciendo que la medicina de urgencia, la atención asistencial, los están haciendo bien, pero también estamos llegando tarde», agrega Daza.
