El cáncer es y seguirá siendo una de las principales preocupaciones del sistema de salud, pues cada año aumentan los casos y rápidamente los tumores se están convirtiendo en la primera causa de muerte en el país. En ese contexto, el cómo y que tan rápido el sistema público trate esta enfermedad es vital.
Por eso, el Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud (CIPS-UDD) realizó un estudio para pesquisar las brechas que existen en el sistema y que será presentado durante este jueves en el seminario «¿Está Chile resolviendo mejor el cáncer?». Uno de los principales hallazgos del Estudio de la Oferta Pública en la Resolución del Cáncer en Chile es que el financiamiento de las Garantías Explícitas de la Salud (GES) que tratan cáncer pasó de $185.472 MM en 2018 a $350.778 MM en 2024, lo que se traduce en un crecimiento de 89,1%, muy superior al crecimiento del presupuesto del mismo Ministerio de Salud, que ajustado en el mismo periodo tiene un incremento de 42,3%.
El GES, antes conocido como AUGE, es un sistema chileno que garantiza por ley la cobertura de 90 problemas de salud fijados por ley para los afiliados de Fonasa e Isapres. En cuanto a la atención, las prestaciones entre 2018 y 2024 crecieron 37,7% (de 1.135.798 a 1.564.084), con una caída marcada en 2020 (840.709) por la pandemia del Covid y una recuperación sostenida desde 2021.
En este escenario, la directora ejecutiva del CIPS- UDD y exsubsecretaria de Salud Pública en Piñera II, Paula Daza, señala que “no hay un problema de falta de voluntad fiscal, sino de cómo eso se está traduciendo en capacidad resolutiva”. Asimismo, la especialista explica que la menor productividad también está relacionada con el encarecimiento de las prestaciones, lo que puede responder a diversos factores. Uno de ellos es la mayor complejidad de los pacientes.
“Estamos llegando tarde al diagnóstico. Por lo tanto, estamos diagnosticando pacientes más complejos, más caros, y eso significa un mayor costo por cada paciente. Por otro lado, hoy día tenemos pacientes de mayor edad, con enfermedades crónicas. O sea, una mayor complejidad de los pacientes. Eso también hace que sean más caros”, añade.
