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Prensa Austral de Punta Arenas | Paula Daza comenta cifras de retrasos en atención del cáncer colorrectal en Magallanes

Mientras la mediana nacional de espera por cáncer colorrectal es de 62 días, en Magallanes se eleva a 102 días, una de las tres más altas del país. En la etapa de diagnóstico -donde se concentra el grueso del problema- la región alcanza los 108 días, frente a una mediana nacional de 69.

Magallanes se ubica entre las regiones con la situación más crítica del país en materia de retrasos en la atención del cáncer colorrectal, según un informe del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la Universidad del Desarrollo (CIPS-UDD), elaborado a partir de datos del Ministerio de Salud obtenidos por transparencia.

De acuerdo con el estudio, la tasa nacional de prestaciones retrasadas por esta enfermedad dentro de las garantías del Ges alcanza 31,4 por cada 100 mil habitantes, pero en Magallanes llega a 116,8, la tercera más alta del país, sólo por detrás de Concepción (161,7) y Biobío (155,6). En el otro extremo, zonas como Atacama, Osorno y Aconcagua no superan los 3,6 casos por cada 100 mil habitantes.

La brecha también se refleja en los tiempos de espera. Mientras la mediana nacional de espera por cáncer colorrectal es de 62 días, en Magallanes se eleva a 102 días, una de las tres más altas del país. En la etapa de diagnóstico, donde se concentra el grueso del problemala región alcanza los 108 días, frente a una mediana nacional de 69.

Esa concentración en el diagnóstico es una de las alertas centrales del informe: a nivel nacional, el 86% de las prestaciones en espera por cáncer colorrectal corresponde a esta etapa, es decir, a pacientes que aún no logran confirmar o descartar la enfermedad. «La primera prioridad debe ser acelerar el diagnóstico oportuno, porque allí se concentra el 86% de los retrasos y existe el mayor margen para mejorar la gestión», señaló la directora ejecutiva del CIPS-UDD, Paula Daza, quien planteó explorar convenios con prestadores privados y estandarizar los tiempos entre servicios de salud «de modo que el lugar donde vive una persona no determine la oportunidad de su atención».