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Prensa de Maule | Paula Daza se refiere a informe sobre retrasos GES

El tiempo, en la oncología, no es una variable abstracta; es vida. Y en la Región del Maule, ese tiempo se agota para cientos de pacientes que esperan, desesperadamente, una prestación GES de radioterapia que no llega. Un reciente análisis del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la Universidad del Desarrollo (CIPS UDD) reveló una realidad alarmante: el Maule lidera el ranking nacional de retrasos en esta materia. Según el estudio, al cierre de 2025, el país logró una disminución del 32% en los retrasos totales de radioterapia GES. Sin embargo, este progreso nacional oculta una fractura territorial profunda. Mientras el promedio país muestra una estabilización, la Región del Maule registra una tasa de 20,6 prestaciones atrasadas por cada 100 mil habitantes. Esta cifra es un golpe a la equidad sanitaria: es más de cuatro veces superior al promedio nacional.

Los números son fríos al relatar la urgencia. En términos absolutos, nuestra región acumuló 231 prestaciones retrasadas, superando incluso a Valparaíso, que registró 196. Ambas regiones, en conjunto, concentran cerca de la mitad de todos los atrasos registrados a nivel nacional, convirtiéndose en los puntos críticos de un sistema que parece olvidar la geografía de la urgencia.

La radioterapia es un pilar fundamental en el tratamiento de los cánceres más prevalentes. El informe es categórico: el cáncer de mama encabeza la lista, representando el 49% de los retrasos a nivel nacional, seguido por el cáncer de próstata con un 31% y el cáncer colorrectal con un 8%.

Para un paciente en el Maule, que un tratamiento de radioterapia se atrase no es una cuestión administrativa; es la diferencia entre la progresión de una enfermedad letal y la posibilidad de sanar. Paula Daza, directora ejecutiva del CIPS UDD, fue enfática: «si bien valoramos la disminución de los retrasos durante el último año, los resultados muestran que aún existen brechas territoriales importantes que afectan las oportunidades de tratamiento. En cáncer, el tiempo es un factor determinante y no puede depender del lugar donde una persona vive».

¿Por qué el Maule está en esta situación? El informe apunta a un factor estructural: la disparidad en la disponibilidad de especialistas en radioterapia oncológica. En todo Chile existen apenas 137 profesionales con esta especialidad, pero la distribución es una radiografía de la centralización. Un tercio se concentra en la Región Metropolitana.

Esta precariedad se vuelve crítica al contrastarla con regiones que no cuentan con especialistas en esta área vital. El Maule sufre las consecuencias de una red que no da abasto y que, ante la alta demanda y la escasez de recursos humanos, termina postergando a quienes más lo necesitan.

«Las diferencias observadas en regiones como Maule, Valparaíso y Ñuble deben ser una señal de alerta», advirtió Daza. Reducir las listas de espera, sostiene, no puede ser solo un ejercicio contable para mejorar indicadores nacionales desde el escritorio central. Se requiere una política que asegure que los avances en salud lleguen a todos los territorios por igual.