La influenza es un virus que provoca una enfermedad respiratoria aguda y a veces -especialmente en grupo de riesgo- puede producir cuadros más graves e incluso mortales. Por eso, el foco de las autoridades históricamente ha estado en prevenir a través de la campaña de vacunación de invierno.
Y si bien el proceso de inmunización registra un avance general del 73,15% de la población objetivo, existen grupos que aún se encuentran lejos de la meta del 80% establecida por las autoridades sanitarias para el arribo de la época más dura. Por ejemplo, los menores entre seis meses y cinco años tienen una cobertura de 58,94% y las personas mayores de 60 años un 58,68%.
También presentan cifras inferiores a la meta las embarazadas, con un 62,6%, así como quienes forman parte de la Estrategia Capullo, que llega al 73,95%. En contraste, otros grupos priorizados ya han superado el 80%, como los enfermos crónicos, escolares, trabajadores de la educación y personal de salud.
(…) En este escenario la directora ejecutiva del CIPS UDD y exsubsecretaria de Salud Pública en Piñera II, Paula Daza, afirma que “el objetivo es que el 80% de las personas mayores de 60 años tenga su vacuna contra la influenza al 30 de julio. Hoy día estamos vacunando algo más de 5.700 personas diarias. Para alcanzar este escenario del 80% tenemos que subir a vacunar a más de 20.000 personas al día. O sea, multiplicar por cuatro lo que estamos vacunando”.