El Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud (CIPS UDD) informó que en 2025, el cáncer cervicouterino fue el cáncer con más retrasos GES. Esto significa que el sistema de salud no cumplió con los tiempos máximos legales para atender esta enfermedad cubierta por las Garantías Explícitas en Salud.
El CIPS publicó un informe que da cuenta de esta situación. Los datos indican que, del total de las 78.594 prestaciones retrasadas en GES, el 24% son de cáncer, especialmente en diagnóstico y tratamiento.
De este 24%, se encuentra en primer lugar el cáncer cervicouterino, con 5.391 prestaciones atrasadas. Esta enfermedad, que afecta exclusivamente a mujeres, siempre ha estado entre los 3 con más prestaciones atrasadas, pero en 2025 las cifras subieron.
Pasó de 2.842 retrasos en diciembre de 2024 a más de 5.000 en 2025, lo que corresponde a un aumento del 90%. La noticia viene justamente a días de que el nuevo gobierno de José Antonio Kast anunciara una alerta sanitaria oncológica.Lee también… Ministra de Salud por alerta sanitaria oncológica: «Nos da mayor libertad para asignar recursos»
Paula Daza, Directora Ejecutiva de CIPS UDD y exsubsecretaria de Salud Pública, fue crítica al respecto, dijo que este aumento es un “fracaso” del gobierno anterior y que se trata de una “enfermedad social”.
“Este tipo de cáncer ataca a las mujeres y generalmente a las más vulnerables, refleja cómo la pobreza y la vulnerabilidad determinan el acceso, tratamiento y diagnóstico oportuno“, expresó en un comunicado.
“Esto muestra la falta de esfuerzo en políticas públicas para mejorar el diagnóstico y ampliar la detección de VPH y la auto toma vaginal puede mejorar el acceso. El aumento tan brusco en un año muestra que hemos dejado solas a quienes más lo necesitan”, añadió.Cómo frenar el cáncer cervicouterino en Chile
Según cifras del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud: cada año en Chile más de mil pacientes son diagnosticadas con cáncer cervicouterino y más de 600 mueren. La enfermedad se origina en el cuello del útero, que es la parte inferior de este órgano que lo conecta con la vagina. Más del 95% de estos diagnósticos se producen por el Virus del Papiloma Humano (VPH), por eso es tan importante su detección.
En etapas iniciales, este cáncer no presenta síntomas claros o específicos, pero al progresar aparecen ciertas señales, como sangrado anormal, cambios en el flujo vaginal, dolor abdominal o molestias durante las relaciones sexuales. Sin embargo, es una enfermedad altamente prevenible.
Existe una vacuna contra las cepas de VPH de mayor riesgo cancerígeno y en Chile es parte del Plan Nacional de Inmunización (PNI). Se administra una dosis a niñas y niños de 9 años, mientras que para mayores de edad, la vacuna está disponible de manera particular en cualquier vacunatorio del país.