{"id":2490,"date":"2018-11-08T22:34:57","date_gmt":"2018-11-09T01:34:57","guid":{"rendered":"http:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/?p=2490"},"modified":"2018-11-08T22:44:14","modified_gmt":"2018-11-09T01:44:14","slug":"bolivia-y-el-mar-historia-y-nacionalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/noticias\/2018\/11\/08\/bolivia-y-el-mar-historia-y-nacionalismo\/","title":{"rendered":"Bolivia y el mar: historia y nacionalismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2494 aligncenter\" src=\"http:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1-300x169.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1-300x169.png 300w, https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1-768x432.png 768w, https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1-1024x576.png 1024w, https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1-800x450.png 800w, https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1-960x540.png 960w, https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este a\u00f1o se cumplen 139 a\u00f1os del inicio de la Guerra del Pacifico; 134 a\u00f1os del Pacto de tregua entre Bolivia y Chile (1884); 114 a\u00f1os de la firma del Tratado de Paz y Amistad de 1904; 43 a\u00f1os del Acuerdo de Chara\u00f1a de 1975, y 40 a\u00f1os desde que Bolivia rompi\u00f3 relaciones diplom\u00e1ticas con Chile en 1978. En este periodo de casi 140 a\u00f1os, 62 administraciones han gobernado Bolivia y 36 en el caso de Chile. En todo este tiempo el tema del mar ha sido recurrente, por lo que es necesario considerar algunos aspectos hist\u00f3rico-pol\u00edticos para entender el actual estado de las relaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Bolivia surgi\u00f3 como naci\u00f3n, en 1825, incluy\u00f3 en su territorio la costa de Cobija, que seg\u00fan la extinta administraci\u00f3n espa\u00f1ola pertenec\u00eda a Chile, pero sobre el cual nuestro pa\u00eds no ten\u00eda reclamaciones. La falta de inter\u00e9s de Chile se vio confirmada tras la Guerra contra la Confederaci\u00f3n Per\u00fa-Boliviana (1836-1839), cuando Chile no hizo reclamaciones territoriales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo en la d\u00e9cada de 1860, producto de los descubrimientos de dep\u00f3sitos de guano y salitre en la zona, el Estado chileno comenz\u00f3 a preocuparse de la delimitaci\u00f3n de la frontera norte. Fue as\u00ed como Bolivia y Chile suscribieron un primer tratado en 1866 y un segundo en 1874, junto a un protocolo complementario en 1875. De acuerdo con su pre\u00e1mbulo, el Tratado de 1866 ten\u00eda por finalidad, \u00ab<em>poner un t\u00e9rmino amigable y rec\u00edprocamente satisfactorio a la antigua cuesti\u00f3n pendiente entre ellas sobre la fijaci\u00f3n de sus respectivos l\u00edmites territoriales en el desierto de Atacama y sobre la explotaci\u00f3n de los dep\u00f3sitos de huano existentes en el litoral del mismo desierto<\/em>\u00bb [sic]. De la misma forma, establec\u00eda una medianer\u00eda entre los paralelos 23 y 25 sobre los productos provenientes de la explotaci\u00f3n de guano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1871, un golpe de Estado depuso al presidente boliviano Mariano Melgarejo (1864-1871) y se declararon nulos todos los actos de su gobierno, incluyendo el tratado con Chile. Ello tension\u00f3 las relaciones con el gobierno chileno hasta la firma del Tratado de 1874, que volvi\u00f3 a fijar como l\u00edmite el paralelo 24, estableciendo adem\u00e1s, en el art\u00edculo IV, que los derechos de exportaci\u00f3n que se impusieran sobre los minerales en el territorio comprendido entre los paralelos 23 y 25 \u00ab<em>no exceder\u00e1n la cuota de la que actualmente se cobra\u2026\u201d. <\/em>Ambos tratados evidenciaban que el verdadero punto de conflicto no era el territorio, sino la riqueza salitrera que conten\u00eda y que hab\u00eda comenzado a ser explotada por empresarios chilenos, financiados por capitales ingleses y alemanes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo anterior ven\u00eda acompa\u00f1ado por un paulatino proceso de rearme por parte de Chile, que si bien se justificaba por planes de expansi\u00f3n hacia el sur del Biob\u00edo y el fortalecimiento de la escuadra luego de la Guerra con Espa\u00f1a de 1865, eran vistos como una amenaza por nuestros vecinos, especialmente debido a los intereses econ\u00f3micos europeos asociados a Chile y al hecho de que nuestro pa\u00eds arrastraba una larga rivalidad con el Per\u00fa. Razones que justificaban la firma de un Tratado de Alianza Defensiva entre nuestros vecinos del norte en 1873.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo dem\u00e1s ya es historia conocida: el aumento de impuestos dictado por el gobierno de Hilari\u00f3n Daza y la consecuente Guerra del Pac\u00edfico, la ocupaci\u00f3n del litoral boliviano y la derrota del Per\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien actualmente la guerra como forma de soluci\u00f3n de conflictos genera un rechazo en el sistema internacional, hay que recordar que en el siglo XIX era una de las formas m\u00e1s comunes de definir fronteras o de proteger los intereses nacionales. Basta recordar que entre 1820 y 1879 se produjeron unas 15 guerras internacionales en Sudam\u00e9rica. Y que en casi todas ellas se produjeron conquistas territoriales y tratados lim\u00edtrofes que las validaron. Por lo mismo, la guerra de 1879, no puede ser considerada como algo inusual o extraordinario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo la ya cl\u00e1sica tesis de Mario G\u00f3ngora, Chile en el siglo XIX utiliz\u00f3 sus guerras para construir la naci\u00f3n, y lo mismo puede ser aplicado a otras rep\u00fablicas del continente y de Occidente en general. El nacionalismo se debe entender como parte de una pol\u00edtica de Estado en vista de un objetivo de cohesi\u00f3n interna, raz\u00f3n por la cual el resultado del conflicto no es tan importante como la interpretaci\u00f3n que de \u00e9l se haga. Ese es el caso de la Guerra del Pac\u00edfico; su huella marc\u00f3 profundamente a los pa\u00edses involucrados, afectando su identidad nacional (lo que Herder llam\u00f3 el <em>volksgeist<\/em>). Y que ser\u00eda la fuente de mitos de validaci\u00f3n que, incluso, suplantaron a gestas b\u00e9licas previas y que durante el siglo XX se convirtieron en una estrategia com\u00fan en un nuevo sistema internacional dirigido por \u00a0grandes potencias que generar\u00edan nuevas formas de dependencia econ\u00f3mica e ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El an\u00e1lisis de la tendencia en cuanto al nacionalismo suele indicar que este aumenta en los momentos de crisis nacional &#8211; sean estas econ\u00f3micas, pol\u00edticas, sociales, etc &#8211; transform\u00e1ndose entonces una herramienta com\u00fan en gobiernos de corte populista o que se fundamentan en una pol\u00edtica de masas. Pero tambi\u00e9n es un instrumento en extremo peligroso, puesto que una vez que el nacionalismo se exacerba es dif\u00edcil de controlar, y sus consecuencias en relaci\u00f3n a un tercer pa\u00eds pueden ser impredecibles. Como bot\u00f3n de muestra podemos mencionar la Guerra de las Malvinas en 1982, o el reciente aumento de grupos de extrema derecha nacionalista en Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actual relaci\u00f3n con Bolivia parece ser una manifestaci\u00f3n de lo anterior. Evo Morales, que inicialmente fue visto con desconfianza por la elite y parte de la clase media boliviana, ha sabido construir un discurso de unidad nacional mediante tres ejes: el reconocimiento de los pueblos originarios, la estatizaci\u00f3n de los recursos naturales y la demanda mar\u00edtima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo anterior, es justo preguntarse cu\u00e1les son las verdaderas pretensiones bolivianas. El Tratado de 1904 le garantizaba a Bolivia el acceso al Pac\u00edfico y eso se ha cumplido. Morales y su gobierno deben saber que las posibilidades de cesi\u00f3n territorial, con o sin soberan\u00eda, son virtualmente imposibles. Un enclave implicar\u00eda la construcci\u00f3n de una enorme infraestructura portuaria y vial dif\u00edcilmente financiable por Bolivia, ni hablar de la entrega de alg\u00fan puerto chileno, lo que ser\u00eda inadmisible para los habitantes de la zona norte. Y si bien esa posibilidad estaba incluida en el acuerdo de Chara\u00f1a, no debemos olvidar que este se concret\u00f3 en el contexto de la negociaci\u00f3n entre dos dictaduras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como alternativa surge la opci\u00f3n de un corredor mar\u00edtimo, el cual no puede implementarse en los otrora territorios bolivianos, puesto que ello implicar\u00eda partir a Chile en dos, lo que deja como \u00fanica soluci\u00f3n instalarlo al norte de Arica. Esto convierte la alternativa en un problema trilateral, puesto que el Tratado de 1929, que fij\u00f3 la frontera entre Chile y Per\u00fa, establece en el art\u00edculo primero de su Protocolo Complementario que: <em>\u201c<\/em><em>Los Gobiernos de Per\u00fa y de Chile no podr\u00e1n sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al Tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberan\u00edas, ni podr\u00e1n, sin ese requisito, construir, al trav\u00e9s de ellos, nuevas l\u00edneas f\u00e9rreas internacionales\u201d. <\/em>Ello sin considerar la necesidad de redibujar la frontera entre los tres pa\u00edses y el fin de la econ\u00f3micamente estrat\u00e9gica frontera entre Chile y Per\u00fa, cuesti\u00f3n a la que este \u00faltimo pa\u00eds siempre se ha opuesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos enfrentamos as\u00ed a un problema sin aparente soluci\u00f3n. Lo cierto es que el dictamen de la CIJ sentenci\u00f3 el mantenimiento del <em>statu quo<\/em> entre ambas naciones. Es decir, que queda a voluntad de los gobiernos chilenos el negociar con Bolivia. Por ahora, solo queda esperar a ver como Evo Morales utiliza esta derrota, puesto que como sabemos, para cuestiones de nacionalismos, el triunfo o el fracaso pueden ser igualmente \u00fatiles.<\/p>\n<div class=\"grid-8\" style=\"width: 400px; background-color: #efefef; padding: 15px;\">\n<div style=\"width: 50px; float: left; text-align: justify;\" align=\"left\"><\/div>\n<div style=\"width: 280px; float: right;\" align=\"right\">\n<h3>Raimundo Meneghello<\/h3>\n<p>Doctor en Historia, Universidad de Salamanca<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este a\u00f1o se cumplen 139 a\u00f1os del inicio de la Guerra del Pacifico; 134 a\u00f1os del Pacto de tregua entre Bolivia y Chile (1884); 114 a\u00f1os de la firma del Tratado de Paz y Amistad de 1904; 43 a\u00f1os del Acuerdo de Chara\u00f1a de 1975, y 40 a\u00f1os desde que Bolivia rompi\u00f3 relaciones diplom\u00e1ticas con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":2494,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-2490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-newsletter"],"featured_image_url":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2018\/11\/Foto-Art\u00edculo-1.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2490"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2495,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2490\/revisions\/2495"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2494"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}