{"id":1853,"date":"2016-07-31T21:00:00","date_gmt":"2016-08-01T01:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/?p=1853"},"modified":"2016-09-04T21:34:45","modified_gmt":"2016-09-05T00:34:45","slug":"brexit-versus-brexit","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/noticias\/2016\/07\/31\/brexit-versus-brexit\/","title":{"rendered":"#BREXIT versus BREXIT"},"content":{"rendered":"<h6 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2016\/07\/brexit.png\" rel=\"attachment wp-att-1861\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1861 aligncenter\" src=\"http:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2016\/07\/brexit-300x196.png\" alt=\"brexit\" width=\"300\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2016\/07\/brexit-300x196.png 300w, https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2016\/07\/brexit.png 359w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.vectoropenstock.com\/vectors\/preview\/78439\/brexit-uk-leaves-european-union-design\" target=\"_blank\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=https:\/\/www.vectoropenstock.com\/vectors\/preview\/78439\/brexit-uk-leaves-european-union-design&amp;source=gmail&amp;ust=1473120997537000&amp;usg=AFQjCNH3yeWMEqtzYq5JqVXw9IwAGLu2_A\">Brexit &#8211; UK leaves European Union design<\/a> | Image by VectorOpenStock.com.<\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo brit\u00e1nico eligi\u00f3, por estrecho margen, dejar la Uni\u00f3n Europea (UE) por un refer\u00e9ndum que convoc\u00f3 el Primer Ministro David Cameron para cumplir una promesa de campa\u00f1a. Ahora, luego de su renuncia, su sucesora deber\u00e1 invocar el art\u00edculo 50 del Tratado de Lisboa para notificar a Bruselas e iniciar el proceso de retiro que resolver\u00e1, en un plazo de dos a\u00f1os, dentro de los par\u00e1metros del derecho y la seguridad jur\u00eddica, los problemas que deriven del nuevo contexto y que ata\u00f1en a la relaci\u00f3n del Reino Unido con los estados comunitarios. Hasta ah\u00ed todo bien; pero, en los \u00faltimos d\u00edas, han surgido voces que abogan para que el denominado Brexit no se materialice, argumentando que la mayor\u00eda de los ingleses, escoceses, galeses e irlandeses que se pronunciaron en la consulta lo hicieron sin saber su verdadero significado (luego del resultado aumentaron 250% las indagaciones al respecto) y que ser\u00eda el Parlamento el encargado de validar la salida definitiva del ente comunitario. Agregan que no existir\u00eda una mayor\u00eda en la C\u00e1mara de los Comunes para avalarlo sin perjuicio de las se\u00f1ales y declaraciones del Jefe del Gabinete en el sentido de que el Gobierno actuar\u00e1 de acuerdo con lo expresado en las urnas. Algunos conspicuos analistas y expertos arguyen, que si bien el art\u00edculo en cuesti\u00f3n existe para facilitar el retiro, ser\u00eda el actor involucrado (Reino Unido) el \u00fanico con derecho a invocarlo porque nada ni nadie puede legalmente obligar a un estado a retirarse del Acuerdo de Lisboa. En consecuencia, hasta que no exista una notificaci\u00f3n escrita, el Reino Unido sigue permaneciendo en la UE y de acuerdo a sus predicciones podr\u00eda continuar \u201csine die\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, otros expresan que no se requiere de una manifestaci\u00f3n solemne para el efecto y solo bastar\u00eda una declaraci\u00f3n formal de la autoridad para dar por iniciado el tr\u00e1mite del retiro. Lo que podr\u00eda considerarse una discusi\u00f3n balad\u00ed no lo ser\u00eda en este caso trat\u00e1ndose del Reino Unido, toda vez que las interpretaciones jur\u00eddicas son un hecho de la causa conforme su marco institucional no se sostiene en textos sino en la tradici\u00f3n y la costumbre. Con todo, la flamante Primera Ministra Theresa May, en su primer periplo por algunos pa\u00edses de Europa, ha querido dilucidar cualquier conjetura por rebuscada o intencionada que sea, expresando con fuerza:\u201cnos vamos de la UE, pero no de Europa; el itinerario de salida comenzar\u00e1 hacia fines del a\u00f1o\u201d; quedar\u00e1n todav\u00eda unos meses para una libre discusi\u00f3n que podr\u00eda entregar luces sobre el escenario de la futura negociaci\u00f3n con la UE que, a los ojos de la opini\u00f3n p\u00fablica, aparece dif\u00edcil en ambos sentidos. Mientras en Europa desean que todo ocurra r\u00e1pido, en el Reino Unido existen diferencias en la aproximaci\u00f3n al Brexit entre grupos etarios y, tambi\u00e9n, de parte de las distintas naciones que intentar\u00e1n marcar influencia, especialmente Escocia e Irlanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de la pertinencia de estas alternativas o de la tranquilidad que puedan provocar declaraciones de diferentes personeros, las consecuencias del Brexit y sus ramificaciones al \u00e1mbito global ponen a Europa en una encrucijada que, desde la incertidumbre, amenaza con generar grados de inestabilidad en la medida que el sentimiento euroesc\u00e9ptico se multiplique a trav\u00e9s del continente, disminuyendo la impronta y fortaleza de una Uni\u00f3n Europea que, entre otras tantas cosas, se exhibe como el mayor bloque comercial del planeta, con una poblaci\u00f3n de 500 millones de personas, un PIB de muchos billones de euros y una representatividad en el comercio mundial equivalente al 20% del total. Adem\u00e1s, lidera los mercados de energ\u00eda, telecomunicaciones, aviaci\u00f3n civil\u2026 y, por si fuera poco, a trav\u00e9s de una eficiente infraestructura de cooperaci\u00f3n, ha permitido a otras regiones del orbe mejorar sus perspectivas de progreso en diversas \u00e1reas, tales como la industria, la educaci\u00f3n, el mercado laboral, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica etc. \u00a1Qu\u00e9 paradoja! que un emprendimiento de esta envergadura, forjado para asegurar la paz luego de dos dram\u00e1ticas conflagraciones mundiales y, a la vez, potenciar la econom\u00eda mediante la creaci\u00f3n de un solo mercado, se vea desafiado por la acci\u00f3n de uno de sus socios, cuya deserci\u00f3n -expresada democr\u00e1ticamente- puede llegar a alterar o disolver un esquema de integraci\u00f3n que ha ayudado a cambiar el mundo. De ah\u00ed se entiende el apresuramiento de la se\u00f1ora May por enviar se\u00f1ales de certidumbre respecto del cronograma de retiro. Con ello pretende endilgar la discusi\u00f3n interna y, por cierto,\u00a0 situar correctamente los t\u00e9rminos de la futura negociaci\u00f3n que promete ser compleja para ambas partes. En el intertanto, la interrogante \u00bfser\u00e1 Europa m\u00e1s d\u00e9bil o m\u00e1s poderosa con el Brexit? se atiza conforme los vientos de la antipol\u00edtica soplan por doquier acicateados por expresiones de nacionalismo y\/o populismo que confrontan a la intelectualidad progresista con el ciudadano com\u00fan en un debate que reclama del Nuevo Orden Mundial respuestas s\u00f3lidas, viables y, en lo posible, consensuadas para darle gobernanza a la Globalizaci\u00f3n. El cuadro no parece favorable para ensayar una respuesta certera, menos cuando el nuevo paradigma comunicacional (digital) que perfila el siglo XXI suma nuevos retos para el Estado\/Naci\u00f3n en su relacionamiento con hom\u00f3logos o con sus ciudadanos, lo que, poni\u00e9ndolo en perspectiva del Reino Unido fuera de la UE, puede llegar a vulnerar la unidad de su propia estructura (Escocia, Gales, Irlanda, Gibraltar); tambi\u00e9n, podr\u00eda fortalecer su posici\u00f3n individual conforme la digitalizaci\u00f3n perfora o aten\u00faa la densidad de cualquier frontera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este orden de ideas, las razones esgrimidas por los partidarios de abandonar la Uni\u00f3n Europea, cabe ponerlas en correlato con la propia historia del Reino Unido para desde ah\u00ed afirmar que no estar\u00edamos frente un primer Brexit o insertos en una discusi\u00f3n novedosa sobre su apego y participaci\u00f3n en Europa. M\u00e1s bien, podr\u00eda ser una ficci\u00f3n con visos de realidad. Los brit\u00e1nicos no suelen incluir sus vivencias en un contexto de integraci\u00f3n, sino que las asumen separadas y desarrolladas desde la soledad o el autismo, buscando s\u00ed un equilibrio entre autonom\u00eda y cooperaci\u00f3n a la hora de actuar. Recordemos que el Reino Unido se ha venido situando, desde hace rato, en la intersecci\u00f3n a la cual confluye los Estados Unidos, la Comunidad Brit\u00e1nica de Naciones (Commonwealth) y Europa, intentando desde all\u00ed acentuar un perfil de singularidad hacia cada uno. A su sentir, la construcci\u00f3n europea le ha significado una p\u00e9rdida de soberan\u00eda y de autonom\u00eda que con esta acci\u00f3n quiz\u00e1s pretende neutralizar. De hecho, su incomodidad con la UE la expresa en una aprensi\u00f3n con las pol\u00edticas migratorias y el tema de los refugiados que articula, para su peculio, como problemas relacionados con la libre circulaci\u00f3n de personas. Sus reales desencuentros son, m\u00e1s bien, con la gesti\u00f3n del Gobierno comunitario (Bruselas); la incapacidad de coordinaci\u00f3n ante el Estado Isl\u00e1mico (ISIS); los m\u00ednimos grados de contribuci\u00f3n al Cambio Clim\u00e1tico y, muy especialmente, la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas econ\u00f3micas err\u00e1ticas donde sus aportes le traen mayor costo que beneficios y, en un contexto de competitividad, ello no se compadece con la retribuci\u00f3n que le corresponder\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, cuando las miradas de la comunidad internacional est\u00e1n puestas sobre c\u00f3mo el Reino Unido gestionar\u00e1 su separaci\u00f3n de la UE (si en definitiva se produce), cabe reflexionar sobre si satisfar\u00e1 a los propios nacionales y, adem\u00e1s, si las complejidades que la misma conlleva, traspasar\u00e1n el umbral de una mera discusi\u00f3n acad\u00e9mica acerca de los procedimientos de denuncia de un Tratado y sus consecuencias. Ciertamente, el an\u00e1lisis es m\u00e1s sofisticado. Vivimos una evolutiva etapa de la historia donde se todo se replantea: los sistemas de pensamiento no son los mismos que cuando naci\u00f3 la UE, tampoco las relaciones internacionales tienen un ritmo similar. Nadie se aventura a escrutar el futuro pues no hay inteligencia hist\u00f3rica capaz de avizorar el desenlace de una Globalizaci\u00f3n que altera el relacionamiento entre los estados y los ciudadanos no perciben a\u00fan una cancha de aterrizaje que asiente los cambios. Falta manejo en tecnolog\u00edas, nuevos incentivos, oportunidades y habilidades para una mejor comprensi\u00f3n de la agenda global y la correspondiente soluci\u00f3n a los problemas y crisis que derivan de su \u00e1mbito. As\u00ed las cosas, cabr\u00e1 imaginar una Uni\u00f3n Europea sin un actor de la dimensi\u00f3n conceptual del Reino Unido. Quiz\u00e1s quepa, entonces, remontarse algunos siglos atr\u00e1s y mirar la interdependencia entre los actores en el espacio europeo y contextualizarla a la realidad actual para evaluar el Brexit. Una mirada distanciada facilita la lectura hermen\u00e9utica de los acontecimientos relevantes que, complementados con sucesos actuales, puede orientar cualquier an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gobernar la Globalizaci\u00f3n significa poner atenci\u00f3n, de manera simult\u00e1nea, a la multiplicidad de actores que conviven en el sistema y su inmediatez entendida la virtualidad como una forma de convivencia. La historia determina el cambio y no cabe ser injusto porque la transformaci\u00f3n del sistema internacional ha sido dram\u00e1tica y su solidez se ha resquebrajado. Habr\u00e1 que esperar que se superen las turbulencias producto de la sorpresa y confusi\u00f3n que el Brexit ha tra\u00eddo consigo. Luego vendr\u00e1 la negociaci\u00f3n que, a la luz de las circunstancias actuales, podr\u00eda no ser tan dram\u00e1tica. Ciertamente, Europa no ser\u00e1 la misma y la centralidad del Consejo de Bruselas ser\u00e1 menor. Me quedo con la idea de que este paso forzado por los los brit\u00e1nicos ser\u00e1 un punto de inflexi\u00f3n para el cat\u00e1logo de peticiones que los \u201cindignados\u201d por la Globalizaci\u00f3n han venido promoviendo para reformular la agenda global.<\/p>\n<div class=\"grid-8\" style=\"width: 400px; background-color: #efefef; padding: 15px;\">\n<div style=\"width: 50px; float: left; text-align: justify;\" align=\"left\"><\/div>\n<div style=\"width: 280px; float: right;\" align=\"right\">\n<h3>Pablo Cabrera G.<\/h3>\n<p>Abogado PUC\/Diplom\u00e1tico\/Asesor Estrat\u00e9gico<br \/>\n<a href=\"mailto:ppablocabreragaete@gmail.com\">ppablocabreragaete@gmail.com<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las razones esgrimidas por los partidarios de abandonar la Uni\u00f3n Europea, cabe ponerlas en correlato con la propia historia del Reino Unido para desde ah\u00ed afirmar que no estar\u00edamos frente un primer Brexit o insertos en una discusi\u00f3n novedosa sobre su apego y participaci\u00f3n en Europa. 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