{"id":1189,"date":"2015-07-23T11:20:24","date_gmt":"2015-07-23T14:20:24","guid":{"rendered":"http:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/?p=1189"},"modified":"2015-10-13T15:57:40","modified_gmt":"2015-10-13T18:57:40","slug":"liderazgo-y-politica-exterior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/noticias\/2015\/07\/23\/liderazgo-y-politica-exterior\/","title":{"rendered":"Liderazgo y pol\u00edtica exterior"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Durante la primera d\u00e9cada del siglo XIX es posible distinguir en la pol\u00edtica exterior chilena, en cuanto a su dimensi\u00f3n subregional, dos momentos o etapas claramente diferenciados:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera de estas fases \u2013 la de desacoplamiento &#8211; \u00a0tiene lugar durante el gobierno de Ricardo Lagos, y debe entenderse como el momento en que la pol\u00edtica exterior chilena exhibe una significativa desarticulaci\u00f3n respecto de los procesos que tienen lugar en el espacio regional sudamericano. Durante el gobierno de Lagos se impuls\u00f3 como estrategia externa la de consolidar la inserci\u00f3n internacional chilena, es decir, concretar una mayor penetraci\u00f3n de Chile en los mercados mundiales mediante la suscripci\u00f3n de acuerdos comerciales con las m\u00e1s importantes potencias extrarregionales. El \u00e9xito de este accionar se concret\u00f3 en la negociaci\u00f3n o suscripci\u00f3n de tratados comerciales con la Uni\u00f3n Europea, Estados Unidos y China, erigiendo a la econom\u00eda chilena, y al pa\u00eds, en una suerte de modelo<i> <\/i>en y para el concierto regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta proyecci\u00f3n de un liderazgo regional pareci\u00f3 cristalizarse en la actuaci\u00f3n chilena frente a diversos asuntos, tanto globales como regionales, cuyos \u00edconos est\u00e1n representados por cuatro\u00a0\u00a0 acontecimientos. El voto en el Consejo de Seguridad en el a\u00f1o 2003 por el asunto de las armas de destrucci\u00f3n masiva de Irak, lo que signific\u00f3 adoptar una posici\u00f3n contraria al unilateralismo estadounidense. La participaci\u00f3n de tropas chilenas en la fuerza multinacional que se apost\u00f3 en Hait\u00ed a partir del a\u00f1o 2004. La postulaci\u00f3n de Jos\u00e9 Miguel Insulza a la Secretar\u00eda General de la OEA el 2005.\u00a0 Y la organizaci\u00f3n del Foro APEC realizado en Santiago de Chile. Por contraste, hacia esos a\u00f1os, los pa\u00edses sudamericanos experimentaban importantes transformaciones. La crisis econ\u00f3mica que a fines de los noventa asol\u00f3 a las econom\u00edas emergentes, particularmente de Asia y Latinoam\u00e9rica,\u00a0 signific\u00f3 la erosi\u00f3n del modelo del regionalismo abierto y trajo aparejada un fuerte deterioro social y econ\u00f3mico que contribuy\u00f3 a una creciente inestabilidad pol\u00edtica en la regi\u00f3n. Se instalaban gobiernos de tendencia socialdem\u00f3crata y germina la geograf\u00eda regional fen\u00f3menos de <i>neopopulismo<\/i> y nacionalismos.\u00a0 Al mismo tiempo, nuevas visiones del desarrollo, que confer\u00edan al Estado un papel central, se posicionaron en el discurso de los nuevos liderazgos pol\u00edticos regionales, encarnados por los presidentes Lula, en Brasil,\u00a0 y Ch\u00e1vez, en\u00a0 Venezuela<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nudo de mayor complejidad para la pol\u00edtica exterior chilena del per\u00edodo 2000-2006 lo constituy\u00f3 el entorno vecinal. Como consecuencia de las convergentes coyunturas vecinales, derivadas tanto de la interrupci\u00f3n del abastecimiento gas\u00edfero desde Argentina, de la ofensiva multilateral desplegada por Bolivia para plantear su demanda mar\u00edtima,\u00a0 como de la revisi\u00f3n de los l\u00edmites mar\u00edtimos efectuada de parte de Per\u00fa,\u00a0 las relaciones de Chile con sus vecinos arrojaron en este per\u00edodo un balance deficitario, se\u00a0 tendieron a reforzar las percepciones negativas en torno al pa\u00eds y sus objetivos externos, qued\u00f3 expuesta la inadecuaci\u00f3n de los instrumentos desplegados en el entorno regional para satisfacer las necesidades comerciales y energ\u00e9ticas del pa\u00eds, y revelaron cierta incapacidad de los actores pol\u00edticos para reforzar los v\u00ednculos con la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una segunda fase que transcurre entre los a\u00f1os 2006 y 2010, que he denominado, en contraposici\u00f3n a la anterior como de \u201cReacoplamiento Regional\u201d tiene lugar durante el gobierno de Michelle Bachelet y debe entenderse como la etapa en que se genera una creciente sinton\u00eda de la pol\u00edtica exterior chilena en relaci\u00f3n con las din\u00e1micas pol\u00edticas, econ\u00f3micas e integracionistas que, desde comienzos de esa d\u00e9cada\u00a0 ven\u00edan desarroll\u00e1ndose en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno de Bachelet no hace abandono del modelo de desarrollo impulsado por los anteriores gobiernos concertacionistas, pero confiri\u00f3 una mayor prioridad a la regi\u00f3n latinoamericana. Consider\u00e1ndose la estrategia de consolidaci\u00f3n de la inserci\u00f3n internacional ya estaba agotada, la pol\u00edtica exterior debi\u00f3 encarar el fuerte deterioro en los v\u00ednculos vecinales y regionales, heredados de la administraci\u00f3n anterior. La estrategia internacional implementada busc\u00f3 renovar el esquema de relacionamiento externo hacia Am\u00e9rica Latina. En este prop\u00f3sito, el contexto regional result\u00f3 af\u00edn, en la medida que, asistimos a profundizaci\u00f3n de los procesos iniciados en el quinquenio anterior, profundizaci\u00f3n que se plasma en un nuevo modelo de integraci\u00f3n regional de car\u00e1cter pos neoliberal. Esta nueva forma de\u00a0 integraci\u00f3n que desarrollaron los actores regionales se estructur\u00f3 en torno a una visi\u00f3n del desarrollo distanciada de los programas neoliberales y sustentada en una concepci\u00f3n neodesarrollista del Estado, con una agenda de marcado acento pol\u00edtico que enfatizaba la necesidad de atender a temas como la pobreza, la desigualdad y las asimetr\u00edas comerciales, as\u00ed como la necesidad de adoptar\u00a0 pol\u00edticas m\u00e1s activas en el campo de la energ\u00eda y la infraestructura. En sincron\u00eda el sello de la pol\u00edtica exterior chilena est\u00e1 dado por la prioridad conferida a las relaciones regionales, especialmente sudamericanas y vecinales. La mayor inclusi\u00f3n en los procesos pol\u00edticos y econ\u00f3micos vivenciados en la regi\u00f3n se condijo con la posesi\u00f3n de un\u00a0 perfil externo m\u00e1s pol\u00edtico,\u00a0 m\u00e1s participativo, propositivo y de mayor sensibilidad ante los acontecimientos de su entorno geogr\u00e1fico. La mayor correspondencia (coherencia) con los procesos regionales determin\u00f3 una mayor participaci\u00f3n e inclusi\u00f3n de Chile en la regi\u00f3n. Los mayores logros para la pol\u00edtica exterior chilena estuvieron dados por la generaci\u00f3n de una directriz de di\u00e1logo para el trabajo bilateral con Bolivia; la profundizaci\u00f3n de la alianza estrat\u00e9gica con Argentina; y por el papel jugado por Chile ante la crisis social\u00a0 desencadenada en Bolivia el a\u00f1o 2008,\u00a0 cuando Michelle Bachelet detent\u00f3 la Presidencia Pro T\u00e9mpore de UNASUR<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fen\u00f3meno del cambio en la pol\u00edtica exterior de un Estado, cuando este no obedece a variables de naturaleza externa, se centran en factores de naturaleza dom\u00e9stica, correspondientes a los procesos decisionales, la naturaleza del sistema pol\u00edtico y a la influencia del liderazgo pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro que presento sostiene que el estilo de liderazgo pol\u00edtico que desarrollan Ricardo Lagos y Michelle Bachelet en la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior chilena ha sido el factor \u00a0m\u00e1s determinante en la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior chilena respecto de su entorno regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro recoge la contribuci\u00f3n efectuada por Margaret Hermann al campo del An\u00e1lisis de Pol\u00edtica Exterior, quien elabor\u00f3 un modelo de tipificaci\u00f3n de estilos de liderazgos en la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior. Dicho modelo se ha construido en torno a las disposiciones que manifiestan los l\u00edderes en relaci\u00f3n tres factores. Su actitud frente a las limitaciones pol\u00edticas, si cuestiona las restricciones que el ambiente le impone o se adapta a ellas. El grado de apertura o de bloqueo a la nueva informaci\u00f3n provista por el\u00a0 entorno. Y las motivaciones que subyacen tras el accionar de los l\u00edderes. Extrapolando al caso chileno el modelo de estilos de liderazgos de Margaret Hermann, postulo que la fase de desacoplamiento tiene directa relaci\u00f3n con el estilo directivo del liderazgo que ejerce Ricardo Lagos. En <i>un liderazgo directivo<\/i> se produce una notoria personalizaci\u00f3n en el dise\u00f1o y\u00a0 conducci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior, y si bien \u00e9ste opera dentro de los l\u00edmites que impone tanto la estructura decisoria formal como el entorno decisional mismo, la alta concentraci\u00f3n en la toma de decisiones puede erigirse como impedimento para una lectura apropiada\/oportuna del contexto en el que se despliega la pol\u00edtica exterior. Asimismo, sostengo que la fase de reacoplamiento guarda relaci\u00f3n con el estilo acomodaticio que se asocia al liderazgo de Michelle Bachelet. Este liderazgo se define por la apertura que tiene el l\u00edder a la informaci\u00f3n provista por otros actores, con los que busca compartir la responsabilidad del proceso decisorio, haciendo m\u00e1s probable que la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior sea fruto de un consenso y, por ello,\u00a0 pueda adecuarse de forma m\u00e1s acertada al contexto externo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados que arroja el an\u00e1lisis del liderazgo pol\u00edtico durante ambos gobiernos resultan bastante diferenciados respecto de las implicancias que \u00e9ste tuvo en la proyecci\u00f3n del accionar de la pol\u00edtica exterior chilena en el \u00e1mbito regional durante la primera d\u00e9cada del 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer cap\u00edtulo del texto, abocado a la reconstrucci\u00f3n biogr\u00e1fica de la trayectoria personal y pol\u00edtica de Ricardo Lagos, da cuenta de una personalidad modelada por la exigencia, profundamente intelectual, segura de s\u00ed misma, met\u00f3dica, directa, intensa, desconfiada, de fuertes convicciones, apasionada, que fluye a trav\u00e9s de la palabra; todos rasgos que lo hacen proyectar una imagen propia de un hombre superior y, las m\u00e1s de las veces,\u00a0 tozudo y autoritario. Cada uno de los rasgos de su personalidad se refuerzan en la medida que transcurre su historia de vida como un destacado\u00a0 intelectual, como un duro y en\u00e9rgico opositor pol\u00edtico al r\u00e9gimen de Pinochet, as\u00ed como un destacado ministro concertacionista tras la recuperaci\u00f3n de la democracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hay en una caracter\u00edstica que distinga a la vida pol\u00edtica de Ricardo Lagos es el hecho de haber desarrollado una construcci\u00f3n intelectual acerca del poder y del sistema pol\u00edtico chileno, hito de origen en su camino a la Presidencia. Sus fuertes convicciones personales determinaron una n\u00edtida visi\u00f3n en torno al papel de Chile en un mundo globalizado; la seguridad en sus capacidades y habilidades condicionaron la conformaci\u00f3n de un entorno decisional af\u00edn a sus ideas y proyectos, sus objetivos estuvieron claramente delineados al sostener la necesidad de consolidar la inserci\u00f3n internacional del pa\u00eds, elementos determinantes en el ejercicio de un liderazgo pol\u00edtico de tipo directivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo cap\u00edtulo se aboca al an\u00e1lisis del estilo de conducci\u00f3n ejercido por Ricardo Lagos. Parte de la idea que en un liderazgo directivo se impone un estilo personalista en la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior fundado\u00a0 en la visi\u00f3n que el l\u00edder tiene frente a las condiciones emanadas del sistema internacional. Un l\u00edder directivo posee la profunda convicci\u00f3n que sus experiencias, creencias y racionalidad son los elementos esenciales para guiar la pol\u00edtica exterior. Por otra parte, un l\u00edder directivo se muestra m\u00e1s cerrado a procesar la cambiante informaci\u00f3n que procede del entorno dom\u00e9stico y del medio ambiente externo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estilo de liderazgo directivo que ejerci\u00f3 Lagos permite explicar el grado de desacoplamiento generado entre la pol\u00edtica exterior chilena durante el per\u00edodo 2000-2006. Dos son los factores a destacar en torno a este desacoplamiento. Primero, la imagen preconfigurada de Lagos en torno al papel de Chile en el mundo, sustentada fuertemente en los \u00e9xitos de la estrategia de inserci\u00f3n econ\u00f3mica comercial bajo los par\u00e1metros de un regionalismo abierto laxo, no le permiti\u00f3 advertir los cambios que se hab\u00edan producido en la regi\u00f3n tras el fracaso de las pol\u00edticas neoliberales, constatados en el paulatino abandono del modelo del regionalismo abierto. Esta falta de correspondencia se agudiz\u00f3 con la profunda inestabilidad pol\u00edtica que se produce en la regi\u00f3n y con la articulaci\u00f3n de una nueva geopol\u00edtica de los recursos energ\u00e9ticos. Segundo, el estilo directivo del liderazgo en Ricardo Lagos determin\u00f3 la construcci\u00f3n de un entorno decisional af\u00edn a sus creencias. En este sentido, pese a contar con personeros de gran peso intelectual y pol\u00edtico en el \u00e1rea internacional, ninguno de ellos se vio empoderado en la estructura decisional del gobierno; es m\u00e1s, Lagos estableci\u00f3 una din\u00e1mica decisoria claramente vertical en torno a su cargo. Por otra parte, el peso conferido a la estrategia de consolidaci\u00f3n econ\u00f3mica, Lagos foment\u00f3 la emergencia y actuaci\u00f3n de una diplomacia t\u00e9cnica paralela, centrada en la DIRECON, en desmedro de las funciones tradicionales de la Canciller\u00eda. Una institucionalidad diplom\u00e1tica de estas caracter\u00edsticas acrecent\u00f3 los riesgos ante la emergencia de crisis en v\u00ednculos regionales en extremo complejos como los son los vecinales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos factores coadyuvaron al estallido de la triple tensi\u00f3n vecinal del a\u00f1o 2004, cl\u00edmax del desacoplamiento de la pol\u00edtica exterior chilena en su \u00e1mbito regional. Lo singular de esta crisis est\u00e1 dado, no s\u00f3lo por el contrapunto entre los temas pol\u00edticos y econ\u00f3micos de las relaciones bilaterales de Chile con los actores del espacio vecinal, sino por el entrecruce y superposici\u00f3n paulatina de los temas emergentes en las tres agendas vecinales, superposici\u00f3n que guard\u00f3 profunda correspondencia\u00a0 con el dise\u00f1o y conducci\u00f3n de\u00a0 la agenda exterior vecinal.\u00a0 Por efecto de esta coyuntura cr\u00edtica Chile se vio expuesto a un verdadero aislamiento energ\u00e9tico, aislamiento que se agudiz\u00f3 frente al creciente deterioro de los v\u00ednculos con otros actores regionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el\u00a0 tercer cap\u00edtulo, la reconstrucci\u00f3n biogr\u00e1fica de la trayectoria personal y pol\u00edtica de Michelle Bachelet dio cuenta de una personalidad profundamente emp\u00e1tica, carism\u00e1tica y cercana. Bachelet tuvo una trayectoria personal y pol\u00edtica singular, marcada fuertemente por los procesos pol\u00edticos hist\u00f3ricos que tuvieron lugar en el Chile del \u00faltimo medio siglo. Su ascenso a la presidencia tuvo un camino at\u00edpico, en tanto, no jug\u00f3 ning\u00fan papel central en los or\u00edgenes de la concertaci\u00f3n, no tuvo un cargo directivo primordial en su partido, no form\u00f3 parte de la elite pol\u00edtica tradicional, a diferencia de todos sus predecesores de la coalici\u00f3n no busc\u00f3 ni ambicion\u00f3 llegar a la Presidencia, pero su sentido del deber que ha signado sus decisiones personales, profesionales y pol\u00edticas a lo largo de su vida se erigi\u00f3 en el factor que desencaden\u00f3 su decisi\u00f3n de postularse a la presidencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La descripci\u00f3n de su personalidad retrata, en grandes rasgos, a una persona profundamente emp\u00e1tica, con la capacidad de ponerse en la posici\u00f3n del otro; cercana, en el sentido de situarse y sentirse como una igual frente a los dem\u00e1s; seria y responsable; comprometida; con alto sentido de deber; consciente de s\u00ed misma, de sus capacidades, de sus defectos y virtudes; de compartir con otros la responsabilidades de un proyecto de pa\u00eds, que no es suyo sino de todos.\u00a0 Son estas caracter\u00edsticas asociadas a su personalidad las que permiten definir su estilo de\u00a0 liderazgo como de tipo acomodaticio. En un liderazgo acomodaticio se desarrolla un estilo de conducci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior eminentemente pragm\u00e1tico. Un l\u00edder acomodaticio busca reconciliar diferentes opiniones y construir consensos para abordar las situaciones complejas y conflictivas, empoderando a otros en funciones de gobierno y compartiendo la responsabilidad del proceso. En profunda vinculaci\u00f3n con su pragmatismo, el l\u00edder acomodaticio es esencialmente adaptativo, en tanto,\u00a0 es emp\u00e1tico con el entorno pol\u00edtico nacional e internacional que los rodea. Este liderazgo siempre busca desplegar un accionar consensuado, evitando accionar o activar situaciones conflictivas o que desentonen con el signo de sus tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cuarto cap\u00edtulo se muestra que la gesti\u00f3n presidencial de Bachelet la pol\u00edtica exterior guard\u00f3 una cierta continuidad con la estrategia de inserci\u00f3n comercial articulada por los anteriores gobiernos concertacionista; sin embargo, crecientemente, otorg\u00f3 prioridad a la regi\u00f3n latinoamericana, no s\u00f3lo en el plano de los discursos y las buenas formas, sino a trav\u00e9s de un accionar pol\u00edtico concreto. En este sentido, el estilo acomodaticio de liderazgo asociado a la personalidad de Bachelet guard\u00f3 profunda correspondencia con el proceso de reacoplamiento regional de la pol\u00edtica exterior chilena durante el per\u00edodo 2006-2010. Dos son los factores que destaco en torno a este reacoplamiento. Primero, el car\u00e1cter fuertemente adaptativo que exhibi\u00f3 la pol\u00edtica exterior chilena durante su administraci\u00f3n estuvo fuertemente determinado por la carencia en Bachelet\u00a0 de una imagen preconfigurada en torno al papel externo de Chile as\u00ed como de una agenda construida de antemano. Dada la carencia de una visi\u00f3n previa, en un primer momento la pol\u00edtica exterior tuvo gran continuismo respecto del sesgo econ\u00f3mico de la administraci\u00f3n anterior, empero, en la median\u00eda de su mandato supo equilibrar el perfil econ\u00f3mico de la pol\u00edtica exterior y el accionar pol\u00edtico regional tendiente a una recomposici\u00f3n de los v\u00ednculos regionales y vecinales. Segundo, demostr\u00f3 una adecuada apertura para procesar la informaci\u00f3n procedente del medio regional, para la toma de decisiones y a las opiniones emanadas de su entorno decisional. Este entorno se caracteriz\u00f3 por el empoderamiento de los equipos confluyentes en la gesti\u00f3n de la pol\u00edtica exterior. De manera correspondiente, la configuraci\u00f3n de su entorno decisional fue coherente con el gran pragmatismo que imprimi\u00f3 a la pol\u00edtica exterior, en la medida que\u00a0 fue capaz de reestructurarlo en funci\u00f3n de las exigencias emanadas del medio externo. En consecuencia, la pol\u00edtica exterior durante la administraci\u00f3n de Bachelet demostr\u00f3 ser m\u00e1s sensible y receptiva a las oportunidades del medio regional, y ello se plasma con nitidez en la conducci\u00f3n de la Presidencia Pro Tempore de UNASUR, cuyo cl\u00edmax estuvo representado por los resultados de la Cumbre Extraordinaria de La Moneda, en septiembre de 2008, en el marco de la crisis interna que, por entonces, atravesaba Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este libro pretende dar cuenta de la relevancia que posee el liderazgo pol\u00edtico en los cambios experimentados por la pol\u00edtica exterior chilena en su \u00e1mbito regional durante la primera d\u00e9cada del siglo. Esta senda en el estudio de las relaciones exteriores de los Estados deja abierta la posibilidad y la necesidad de emprender estudios comparados que tomen en consideraci\u00f3n las variables aqu\u00ed trabajadas y explore en busca de factores que en este modelo no se consignan.<\/p>\n<div class=\"grid-8\" style=\"width: 400px; background-color: #efefef; padding: 15px;\">\n<div style=\"width: 50px; float: left; text-align: justify;\" align=\"left\"><\/div>\n<div style=\"width: 280px; float: right;\" align=\"right\">\n<h3>Shirley G\u00f6tz Betancourt<\/h3>\n<p>Docente de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo y acad\u00e9mica de la Universidad Alberto Hurtado<br \/>\nDoctor (c) en Estudios Americanos en la Menci\u00f3n Relaciones Internacionales, Universidad de Santiago de Chile<br \/>\n<a href=\"mailto:sgotz@uahurtado.cl\">sgotz@uahurtado.cl<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro que presento sostiene que el estilo de liderazgo pol\u00edtico que desarrollan Ricardo Lagos y Michelle Bachelet en la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior chilena ha sido el factor  m\u00e1s determinante en la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior chilena respecto de su entorno regional.<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":1191,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[4564,9247,9633],"class_list":["post-1189","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-newsletter","tag-chile","tag-liderazgo","tag-shirley-gotz-betancourt"],"featured_image_url":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/files\/2015\/07\/Shirley.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1189"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1189\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1193,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1189\/revisions\/1193"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1191"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gobierno.udd.cl\/estudio-rrii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}