Ñublensinos al poder - La Crónica de Chillán

Hasta el minuto se ha seguido la lógica de designar a personas con vínculo en la zona para las diversas delegaciones ministeriales.

Como el Periodismo es la profesión que está llamada a documentar los hechos que conforman la historia moderna de un territorio, con la mayor objetividad y seriedad, es necesario recordar que una de las primeras gestiones para que Ñuble se convirtiera en una región se produjo en el año 1995, cuando el comerciante Andrés Castillo envía una carta al entonces ministro del Interior, Carlos Figucroa, planteando este anhelo fundado en un centralismo regional que se traducía en una poco equitativa distribución de los recursos públicos.
La comunidad organizada convocó para mayo de 1997 el primer cabildo abierto de la Región de Nuble que derivó en la creación del Comité Nuble Región, cuyo primer presidente fue Reinaldo Espinoza Rodríguez. Ya desde aquel momento se planteó que la nueva región fuese administrada por los propios ñublensinos, conociendo de la capacidad y experticia de los profesionales del territorio, otrora provincial.
Luego del nombramiento del ingeniero Martín Arrau como delegado presidencial para la instalación de la Región de Ñuble, por parte del Presidente Sebastián Piñera, y tras el anuncio de la designación de distintos delegados ministeriales para aterrizar la puesta en marcha más específica de las distintas seremías y direcciones de servicios públicos, se ha ido cumpliendo la lógica de aquellos “padres fundadores”, deque quienes asuman esta responsabilidad sean los propios ñublensinos.
Soledad Castro Martínez, quien fuera directora del Centro de Extensión Cultural de la Universidad de Concepción, se convirtió en la primera delegada ministerial de Nuble en la cartera de Cultura. En los últimos días trascendió ademas el nombre de Felipe Róssler, dentista político y master en Políticas Públicas de la UDD, como el próximo delegado ministerial de Educaión, sin que hasta el momento haya sido confirmado.
La duda es si esta tendencia será la norma que seguirán los ministerios del Gobierno para nombrar a sus representantes en esta trascendental tarea o además se privilegiarán a personas de fuera de la región, sobre todo tomando en consideración que podrían tener una continuidad en un cargo en la futura seremi que instalen. Distintos parlamentarios han expresado la importancia de que sea gente de Nuble la que asuma estos roles, aun cuando será relevante también la asesoría de profesionales con amplios conocimientos en temas técnicos de la administración pública.
No está de más recordar que la nueva región demandará un total de 600 cargos, selección que quedará bajo la responsabilidad inicial de la Delegación de Nuble. De éstos, se estima que un 10% serán directivos, 55% profesionales, 18% técnicos, 12% administrativos y 2% auxiliares. Las cartas ya están echadas.

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