Eugenio Guzmán (analista político): “El Frente Amplio es un grupo marginal” - El Muro

El académico de la Universidad del Desarrollo analiza cómo ha sido la puesta en escena de la coalición de izquierda en esta nueva etapa, marcada por su mayor representación en el Congreso y su rol de oposición frente a un gobierno de derecha.

EN MEDIO del proceso de acreditación de la universidad donde trabaja se encuentra actualmente Eugenio Guzmán. El Decano de la Facultad de Gobierno de la UDD se dio un tiempo para conversar con EL MURO y abordar la difícil aclimatación que están teniendo las distintas corrientes que conforman el Frente Amplio, lo que les ha granjeado tempranamente algunas rencillas internas y marcadas diferencias de estilo.
El investigador plantea que existe un clivaje muy claro entre la izquierda atípica conformada principalmente por los humanistas, que vienen de una lógica de la Guerra Fría, con una nueva generación que apuesta por constituir una izquierda más moderna y con vocación de poder.
¿Cómo observas la articulación del Frente Amplio en esta nueva etapa?
Uno lo que observa en el Frente Amplio es que se trata de un bloque donde existen varias almas. Y una de ellas tiene que ver con una sensibilidad muy marcada con los viejos tiempos, de una izquierda que ni siquiera es la tradicional, como es el mundo humanista.
Esta izquierda tiene poco materialismo histórico, y de alguna manera hoy aparece llena de sí porque ha logrado volver de alguna manera al mundo formal y real del poder.
A su vez hay un sector de la izquierda que es más moderna, que quiere tener un proyecto, que tiene de alguna manera una vocación de poder, lo cual significa otras lógicas y jugadas, y que está en constante tensión. Porque no creo que la figura de Florcita Motuda acomode mucho a un mundo que quiere crecer con un ideario más moderno y complejo. Por lo tanto, aquí hay un tema.
¿Cuán viable es un bloque que buscar ser inclusivo, pero que al final pareciera que no establece filtros para definir quiénes pueden formar parte de él?
Ellos precisamente necesitaban articular una estrategia, alguna fórmula que les permitiera generar un efecto. ¿Cuál era ese efecto? Decir aquí estamos, tenemos el 20% de los votos, tenemos 20 parlamentarios. Y eso tenía que conseguirlo en estas alianzas en las cuales no se quiso hacer un filtro porque no existía suficiente conocimiento de cuánto pesaba cada uno. Y ese fue el problema, porque luego se dan cuenta de que los candidatos que salieron electos, lo lograron con muy pocos votos.
En este sentido, la incomodidad uno la puede ver en la entrevista que se le publicó ayer a Vlado Mirosevic en un medio, quien si bien es un liberal de izquierda moderado, da a conocer esa molestia. El representa mucho a ese sector más joven de izquierda que no quiere ser visto en la lógica humanista, que como señalé, es una izquierda muy atípica.
Ahora, esta amplitud que hicieron ellos los tiene atrapados junto a los otros sectores.
Sin un liderazgo común
¿Pueden comulgar esos distintos mundos, donde conviven esta izquierda atípica, otra más moderna, con aquellos que vienen del mundo del espectáculo y la farándula?
Me parece que hay otra ruptura, que es la que mencionaba anteriormente. Porque Boric, Jackson, Mirosevic, por mencionar algunos, vienen de una izquierda distinta a aquella que estuvo marcada por el período de la Guerra fría y post gobierno militar. Ellos son de las décadas más recientes, versus los de la generación de los Hirsch.
Y después está la otra ruptura que tú mencionas, que es entre dirigentes que provienen del mundo de la farándula y aquellos que están en la esfera de la política. Son dos rupturas distintas, donde algunos confluyen. Y lo que uno observa de todo esto es que se trata de un esquema complejo. A menos que finalmente se produzca un alineamiento, pero hasta ahora han convivido porque el Frente Amplio ha tenido la inteligencia -a diferencia del PS con Insulza- de no dar órdenes y de permitir la participación de algunos de sus miembros en las comisiones convocadas por el gobierno.
¿Es más complejo que sus integrantes provengan de distintos mundos o que no exista un eje doctrinario que los aglutine?
No hay un liderazgo común.
¿Beatriz Sánchez no es ese liderazgo común?
Para nada. Los liderazgos tienen nombre y apellido: son Boric y Jackson. Cabe tener en consideración que el Frente Amplio es un grupo demasiado pequeño, que tuvo la suerte de que hubo cambio de sistema electoral, que los benefició de manera significativa, pero nada más que eso.
Si bien hay que darles un poco más de rodaje, hoy se ven muy distintos en términos de estilos, de rituales, de conductas. No veo a un Partido Humanista que tenga una vocación de poder; más bien tienen una vocación contestataria, ya que están demasiado formateados en una lógica de ser de oposición. Cabe recordar que salvo la excepción que se produce con Laura Rodríguez durante la Concertación I, siempre han sido oposición.
Algo similar le pasó al Partido Comunista, incluso antes de estar en la clandestinidad. Porque cuando comienzan los acercamientos con la Nueva Mayoría, tuvo un problema de rodaje tremendo. Hoy el PC sabe que tiene que negociar, y se les ve hacerlo con los radicales, el PPD y el PS.
¿El Frente Amplio es una criatura de tres cabezas?
De varias cabezas diría yo. Responde a una izquierda muy específica dentro de ese sector. No son del grueso de la izquierda, sino que son más bien marginales.
Después está este grupo de la farándula, que pertenecen a esa izquierda. Y finalmente la más moderna, con jóvenes que tienen vocación de poder o de ser un bloque más grande, que quieren crecer hacia sectores menos radicales, y que entienden bastante más en qué está el país.
¿Los ves con la capacidad de mantenerse aglutinados bajo un mismo paraguas?
Pienso que es difícil, salvo que los humanistas entiendan que es de las pocas oportunidades que les va quedando para subsistir.
Por: Carlos Cuadrado S./EL MURO

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