Subsecretarías: la llave de Piñera para calmar a liberales, mujeres, jóvenes y derecha social - La Segunda

“Ojalá haya una mirada más liberal y los liberales de derecha tengan un espacio (en el gobierno), porque la verdad que la derecha joven es muy liberal y son los electores del futuro, entonces desde el punto de vista estratégico es lo que conviene hacer”, reflexiona la académica de la UDD y parte del Consejo Directivo de Horizontal (think tank ligado a Evópoli) Francisca Dussaillant. Es que, ya designado el gabinete, las miradas se vuelcan a las subsecretarías de Estado que debería anunciar a mediados de febrero el Presidente electo Sebastián Piñera.

Ahí el Mandatario electo tiene una nueva oportunidad para abordar las tensiones que han aflorado en Chile Vamos por la representación en el gabinete a propósito de los equilibrios entre liberales y conservadores, jóvenes y experimentados, mujeres y hombres o partidarios de la derecha social y defensores del crecimiento económico.Deuda generacionalParticularmente la renovación de la derecha fue uno de los primeros debates que se generaron, incluso antes de que Piñera hiciera los nombramientosEl mismo Presidente electo había dicho que haría un gabinete con “una combinación de experiencia y renovación”.Pese a ello, salvo el ingeniero civil Gonzalo Blumel, futuro ministro Segpres, no hay más ministros sub 40.

Además recurrió a seis ex ministros de su anterior administración.

Incluso, tres de ellos Andrés Chadwick (Interior), Cecilia Pérez (Segegob) y Felipe Larraín (Hacienda), fueron nombrados en sus mismos cargos.“Hubiese esperado más ministros jóvenes, porque creo que las bancadas parlamentarias están marcadas por una renovación muy significativa, tanto en la UDI como en RN y en Evópoli, por lo tanto me hubiese gustado que esa juventud se hubiera expresado en los ministros”, profundiza el diputado electo de RN Diego Schalper, quien es uno de los 19 parlamentarios menores de 40 años electos por Chile Vamos en noviembre pasado.

Schalper, además, dice intuir que “el diseño del Presidente lo que busca es equilibrar por la línea de los subsecretarios”.“Si le da espacio a los jóvenes en las subsecretarías, que son en muchos casos trampolines a ministerios futuros, no me preocuparía, porque nos estamos proyectando a ocho o doce años.

Pero si en las subsecretarías ocurre lo mismo que los ministerios en término de edad, entonces sí me preocuparía un poco más”, complementa Francisca Dussaillant.El ex presidente FEUC 2015 y militante UDI, Ricardo Sande, coincide en que el gabinete “no estuvo muy cargado a la renovación, creo que eso puede cambiar perfectamente con los subsecretarios”.

“Hay muchos espacios complementarios en las intendencias, en las subsecretarías, donde también pueden existir espacios de renovación”, sostiene el diputado electo de Evópoli, Pablo Kast, hermano del senador electo por La Araucanía y ex presidenciable, Felipe.Más comprensivo se manifiesta el también diputado electo Guillermo Ramírez (UDI).

“El Presidente cree que el primer año es clave para legislar y, por lo tanto, eligió un gabinete que nos permita desde el primer día partir a 200 kilómetros por hora, priorizando experiencia.

Pero no tengo dudas de que a nivel de subsecretarías va a haber muchísimos nombres de personas jóvenes para que Chile Vamos se pueda proyectar”.Prueba de fuego del mundo económicoOtro tema de debate es el hecho que Piñera haya optado, para la formación de su gabinete, por profesionales ligados a las empresas como el ex presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Alfredo Moreno, para la cartera de Desarrollo Social.

También en Educación nombró a Gerardo Varela, abogado especialista en derecho corporativo y asesor empresarial.En Cultura, designó a Alejandra Pérez, quien en los últimos años estuvo vinculada a la gestión empresarial.

Ella entre 2001 y 2006 ejerció como gerente de asuntos públicos en la empresa Telefónica Chile y luego en Canal 13 fue directora ejecutiva.A juicio de Dussaillant, “en la medida que la gestión vaya acompañada de sensibilidad, no será problema”.

Cree que nominaciones como esas son una apuesta, pero las entiende, toda vez que “el gobierno actual tuvo varios problemas de gestión, no de sensibilidad”.Sin embargo, Hugo Eduardo Herrera de la UDP advierte que “aquí sí podría haber un problema grave.

Tal como en el gobierno anterior, la presencia de ingenieros comerciales y personas del mundo de la empresa, o sea, por una cuestión de origen, puede llevar al gobierno a enfatizar la gestión y perder de vista la discusión y argumentos específicamente políticos”.

Herrera cree que “si el gobierno no se nutre suficientemente de pensamiento político, no se ‘ensucia’ con ideología, probablemente no le entregará el mando a alguien de centroderecha.

No basta ya decir ‘el mercado es más eficiente’, sin más.

Es necesario, junto con reparar en las ventajas comparativas del mercado en ciertas áreas, añadir argumentos políticos, como el de la importancia de la división del poder entre el Estado y la sociedad civil, división esa que sólo se sostiene si hay un mercado fuerte”.El predominio de profesionales más cercanos a la empresa o el mundo económico también fue resentido particularmente en RN.El senador Manuel José Ossandón, uno de los promotores del concepto sobre la “derecha social”, este martes, en un seminario de RN hizo ver que en este gabinete no había ningún referente de esa posición política.“El concepto de derecha social tiene bastante por desarrollarse”, reflexiona, sin embargo, Roberto Ossandón, su hermano y presidente del Instituto Libertad, cree que la actuación de los ministros dependerá más de las instrucciones presidenciales.

Y la ex directora ejecutiva de Libertad, Najel Klein, también prefiere no encasillar a los ministros.

Cree que “la derecha social no se encarna en una persona, se encarna en una misión, que el Presidente le puso a los ministros: mantener a la persona humana en el centro de los objetivos del gobierno”.

Klein complementa usando el caso de Alfredo Moreno, a modo de ejemplo: “La derecha social se ve en terreno.

Puede haber causado sorpresa, pero considero que es una excelente designación, porque no todos los empresarios ven que hay una necesidad del desarrollo social y de demostrar que la derecha social no está limitada a un sector.

Hay empresarios que también participan de esta derecha social, y hay que hacer vínculos”, dice Klein.Liberales vs.

conservadoresLa designación en el Ministerio de la Mujer de Isabel Plá, militante UDI, ex jefa de estudios de la Secretaría General de la Presidencia, católica y contraria al aborto, reabrió el debate sobre el sello más conservador que le daría Piñera a su administración.

Daniel Brieba, académico UAI, sostiene que Piñera “no escogió a la gente más moderada del sector, sino que a gente que reafirma la identidad tradicional de la derecha.

Las caras que escogió, y con la experiencia que tienen, son consistentes con eso: gente que reafirma la identidad del sector y lo combina con la capacidad de negociación política y para eso los históricos le sirven mucho”, profundiza el también doctor en ciencias políticas.

“La tensión liberal-conservadora es artificial”, dice Ramírez, pero reconoce que “me preocupa que cuando la izquierda nos llevó a este eje en materia de aborto hayamos mostrado debilidad y temor para defender nuestra posición en un principio tan importante para nosotros como lo es la defensa de la vida”.Francisca Dussaillant hace la salvedad de que entre los ministros nominados, en general, “las personas claramente liberales son pocas, y eso llama la atención”.

Pero agrega que todavía “el gabinete no está totalmente conformado”, por lo que a su juicio ese también será un factor a contemplar en la nominación de subsecretarios: “ Hay que ver si los equilibrios se dan ahí”, agrega.Si bien Plá ya desestimó intervenir la aprobada Ley de Aborto en tres causales, resta ver la postura que asumirá el gobierno de Piñera en la tramitación de la Ley de Matrimonio Igualitario, iniciativa que fue parte del programa de gobierno de Felipe Kast y es apoyada por Evópoli, los futuros ministros Gonzalo Blumel (Segpres) y Cecilia Pérez (Segegob) y algunos parlamentarios de RN y la UDI.

Sólo 30% de mujeresDentro de las propuestas que hicieron los partidos de Chile Vamos, sólo tres mujeres militantes fueron incorporadas al gabinete (Gloria Hutt, Isabel Plá y Cecilia Pérez) Las otras cuatro son independientes.

En total suman siete y llegan a un 30% del gabinete.

En 2010 fueron seis.

Eso sí, en ese entonces, eran 22 ministerios y no 23 como en la actualidad.

“Podrían haber sido una o dos (ministras) más”, opinan tanto Dussailliant como Klein.

La diputada UDI Claudia Nogueira dice que “hay que esperar la instalación del gobierno.

No sólo están los ministros, están los subsecretarios, intendentes, jefes de servicios… sin duda, vamos a estar bien representadas”.Según la analista política y presidenta de la Fundación Hay Mujeres, María de los Ángeles Fernández, “existía una expectativa con mayor número de mujeres.

Hubiera esperado que además de Cecilia Pérez, hubiera otra mujer en el Comité Político”.

“Es un poquito reduccionista que el Presidente haya dejado pasar esta oportunidad, seguramente a su alrededor falta gente que se lo haga ver como una dimensión insoslayable”.

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