El dilema de Piñera si deja fuera del gabinete a Allamand: “Sería una molestia permanente” - La Segunda

“Uno pensaría que si Andrés Allamand queda fuera, sería una molestia permanente, una piedra en el zapato”, dice el académico de la UDD, Eugenio Guzmán. Aunque duda que eso ocurra, ya que “él tampoco puede parecer el divisor en todo esto, sobre todo por la necesidad de que haya proyección al gobierno”.

“Obviamente que Allamand tiene que ir a buscar ropa a algún lugar. Ya no es el candidato único de RN como en los años ‘90”, agrega.

Es que Sebastián Piñera tiene nuevamente en sus manos una decisión similar a la de 2010: si sumar al senador RN a su staff de ministros —esta vez desde el inicio del Gobierno— o dejarlo en el Parlamento, algo que en el primer año de su anterior mandato le trajo problemas: Al no incluirlo en el primer equipo de gobierno, la relación de Allamand con el Ejecutivo fue tensa.“Sería grave creer que los partidos están para ganar las elecciones y los ejecutivos para gobernar”, dijo en  febrero de 2010 el senador, en referencia al equipo constituido en parte importante por personajes del mundo privado.

Más aún, en junio de ese año, Allamand cuestionó al canciller Alfredo Moreno luego que éste señalara que las opiniones que hizo el entonces embajador en Argentina Miguel Otero a favor del régimen militar eran a título personal.

Ya en agosto de ese año, Piñera buscó aplacar tensiones realizando una especial mención al senador en el Consejo RN y luego comiendo juntos en el restaurante Europeo. Tras ello, Allamand reconoció haber superado el “impasse”.

“Efectivamente tiene un dilema Piñera. No va a ser fácil enfrentar complejidades en ministerios como, por ejemplo, el de Educación. Él tiene capacidad política, redes, y puede construir acuerdos, que es algo que Piñera necesita”, profundiza el decano de la Facultad de Gobierno de la U. Central, Marco Moreno.

Y agrega: “Si se queda en el Senado, cualquier otro nombre no va a tener esas competencias”. Y si bien Allamand podría ser un buen gestor de acuerdos desde cualquier plataforma, “la construcción de los acuerdos se hace desde el Ejecutivo hacia el Parlamento. No veo a los senadores defendiendo o jugando ese rol que tiene el Ejecutivo de ir buscando votos”, agrega Moreno.“En lo privado siempre va a haber roces, expectativas de lado y lado. Pero como Piñera empieza con un piso bastante sólido, tampoco va a ser tanto”, añade el académico UAI, Cristóbal Portales.

Articulador en el Senado

El senador RN José García Ruminot no ve con malos ojos que su par de comité se quede en la Cámara Alta. Más aún teniendo la misión de ordenar a los diputados del partido, que tendrán su bancada más numerosa desde marzo próximo, con 36 parlamentarios.

“Entendiendo que cumpliría un papel muy importante en el Ejecutivo, pienso que su rol en el Senado es también fundamental”, dice, y agrega: “Piñera debe estar pensando en que así como necesita un Ministro Segpres que tenga las mejores relaciones con el Congreso, también necesita al interior del Congreso articuladores, porque Andrés no sólo tiene influencia en el Senado sino también en los diputados”.

El diputado y vicepresidente RN, Gonzalo Fuenzalida, desdramatiza el hecho que quizás Allamand quede fuera de la nómina final, pese a que está en los listados que entregó su partido a Piñera. “Si queda fuera no hay ningún conflicto”, afirma, y agrega: “En la campaña anterior, me da la impresión de que habían ciertos compromisos que después no se cumplieron. En este caso, creo que no los hay”.

Según Portales, “independiente de que Allamand tenga una agenda política e intereses presidenciales para el 2021, él sabe que sus posibilidades de éxito están relacionados con las posibilidades de éxito del Gobierno”. Y dice que “lo que haría Piñera sería marcar una línea, básicamente de respeto, de no sacar parlamentarios en ejercicio” en caso de no designarlo ministro. “Es súper fácil sacárselo”, asegura.

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