Una visión de país por Miguel Ángel Fernández

El martes fue un día para reflexionar sobre la marcha del país. La defunción del expresidente Aylwin nos lleva a recordar un proceso de transición política que dio forma a Chile. Fue él quien con una visión de futuro clara y pragmática, evitó la crispación ideológica a la cual nos veíamos expuestos a inicios de los ‘90, dejando de lado el odio y buscando lo mejor para todos.

Mantuvo la senda de políticas públicas que nos ha ayudado a disminuir la pobreza, aumentar la cobertura educativa, mejorar las condiciones de vida y modernizar las instituciones del Estado.Su método  fue sencillo y eficaz, buscó siempre el diálogo franco y la unidad nacional, procurando evitar la vacía (y nociva) discusión ideológica que suele infectar las políticas públicas.

Esta es una valiosa lección para nuestro momento actual, donde el énfasis por cambiar todo, independiente de si ha funcionado o no, responde a concepciones muchas veces altamente irracionales y que no permitirán superar los desafíos que tenemos como país.

El legado de Patricio Aylwin será éste: el de comprender el rol del Estado y su compromiso con la consecución del bien común de una forma pragmática, entendiendo que las metas ideológicas no deben imponerse sobre las políticas públicas.

Honrar su memoria será mantener esta máxima.

Para ver carta publicada en La Tercera 21/04/2016

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