Director del CICS presentó los resultados del proyecto Fondef IdeA de videojuegos para la medición de convivencia en aula

“Un nuevo instrumento para medir convivencia escolar desde la teoría de juegos” fue el nombre de la presentación que expuso Carlos Rodríguez Sickert en el marco del seminario que de cierre que realizó el CICS de la Facultad de Gobierno.

El CICS de la Facultad de Gobierno organizó el seminario “Una mirada multidisciplinaria del aula y la convivencia escolar”, en el que su director, Carlos Rodríguez, presentó los resultados del proyecto Fondef IdeA financiado por Conicyt (CA 13i10339) frente a profesores y profesionales de la educación.. En este proyecto además participaron la directora ejecutiva del CICS, Cecilia Monge, el director de Innovación de la Facultad de Ingeniería, Camilo Rodríguez, y el profesor asistente del Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Gobierno, José de la Cruz Garrido. La actividad contó con la presencia del investigador argentino Daniel Miguez y el chileno Guillermo Zamora, ambos expertos en otras dimensiones del estudio de la convivencia escolar.

La presentación de Rodríguez resaltó cómo el contexto actual se ha resignificado, a partir de diversos estudios de convivencia y violencia escolar y bullying (Unesco, 2005, Ministerio del Interior, 2005, 2007, 2009, MINEDUC, 2010-11, MINEDUC, UDD, VTR, 2010, Gobierno UDD, 2014). En este punto, Rodríguez y su equipo se hacen la siguiente pregunta: ¿estamos midiendo demasiado tarde? Desde esta perspectiva los diseños experimentales de la teoría de juegos nos permiten abordar el clima escolar a la luz del estudio del comportamiento de dilemas sociales.

Así el proyecto validó el desarrollo conceptual de un prototipo de instrumento de medición de la sociabilidad, esto es, de las capacidades para la cooperación y estructura de la red relacional – de un grupo curso a través de un paradigma experimental basado en la teoría de juegos, en tres niveles que:

1. Mide comportamiento en “contexto social”, en contraste con la aplicación de cuestionarios que se basan en el auto-reporte individua

2. Facilita su aplicación en niños de educación primaria porque disminuye barreras cognitiva.

3. Permite sistematizar información sobre la base de índices cuantitativos, en contraste con las metodologías de observación de carácter etnográfico

Entre los resultados, tenemos algunas respuestas en tres dimensiones:

1) Impacto del instrumento en relación a la dinámica generada en el curso:

¿Es posible que el juego favorezca la no cooperación y/o un ambiente negativo?  El juego está calibrado para favorecer la cooperación, esto porque cada vez que un jugador decide colaborar la colaboración es “premiada”. Los pilotajes mostraron que el incentivo a la colaboración funcionó en todos los colegios.

2) Impacto del instrumento en relación al impacto psicológico individual:

¿Los niños que no reciban cooperación se sentirán mal? ¿podrían burlarse de ellos? Existen instancias de cooperación asegurada, por lo que ningún niño queda sin recibir cooperación. Aún en el caso hipotético – y anormal según los pilotajes- de que en el juego 2 no reciban cooperación, esa información no es pública para el curso.

3) Preocupación por la privacidad:

¿Se hará pública o conocida esta información? No, sólo el jefe de curso tendrá por defecto acceso a la información. Será decisión del colegio si se le compartirá a otros actores o apoderados. La base de datos de los investigadores es anonimizada.

Algunas conclusiones:

A modo de conclusión y aprendizaje, los instrumentos deberán ir acompañados de una serie de instancias que lo vuelvan un instrumento más comprehensivo para el diagnóstico temprano y la intervención del clima escolar. Por ejemplo, se debieran crear instancias de discusión/valoración con profesores y/o cuerpo técnico; crear una guía para una clase de cierre con los niños y avanzar en las mejoras en el formato de reporte de las redes que existen al interior del aula, entre otros.

 

 

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