Violencia escolar y desmunicipalización por José de la Cruz Garrido

hay que tener la preocupación de no tomar el sistema municipal como un todo homogéneo, sin diferenciar las administraciones que han hecho bien su trabajo, de aquellos casos que hay que redefinir con mayor urgencia, por su vulnerabilidad o malos resultados.

En el último estudio realizado por el Centro de Políticas Públicas UDD observamos correlación entre violencia y bajos niveles de confianza, lo que nos da algunas pistas sobre la importancia de la percepción que tienen los niños de sus escuelas y familias. Sorprendentemente, tanto la víctima como el agresor, en los casos de violencia matonesca, expresan ambos desconfianza en sus colegios y familias, además de baja motivación.

A mi juicio, esta información no es trivial en el marco de la discusión sobre desmunicipalización en la medida que se proponen medidas centralizadoras, que alejarán aún más la administración de las escuelas, de los deberes de las familias en la educación de sus hijos; y no doten de la autonomía necesaria a las comunidades escolares para la confección de reglamentos que orienten derechos y deberes, en lo que respecta a la convivencia escolar.

Por lo mismo, hay que tener la preocupación de no tomar el sistema municipal como un todo homogéneo, sin diferenciar las administraciones que han hecho bien su trabajo, de aquellos casos que hay que redefinir con mayor urgencia, por su vulnerabilidad o malos resultados. No está claro que la creación de agencias que centralicen aún más las decisiones redunde en una mayor identidad con los proyectos académicos y, por ende, en la motivación de ser parte de ese proyecto.

Esperemos que la discusión no se vea reducida a eslóganes ideológicos, carentes de una mirada comprensiva de la complejidad que implica potenciar nuestras debilitadas comunidades escolares y, en este sentido, su carácter público.

Carta publicada en la Estrella de Tocopilla 08/08/2015

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