Educación pública y privada por José de la Cruz Garrido

En un mundo donde las mejores escuelas y universidades del mundo son privadas sino públicas pero con altos estándares de selección y jerarquización (vea Alemania), la caricatura que se ha hecho en Chile de la iniciativa privada nos llevará a una administración de escuelas alejada de la realidad diaria que se vi ve en el aula.

Tuvimos la suerte de compartir con el prestigioso académico James Tooley su refrescante mirada respecto al rol de los privados en la provisión de educación. En un contexto en el cual en Chile la idea de un modelo centralizado, donde la guía sea la igualdad sin matices y donde lo público se confunde con el aparato de Estado, el profesor Tooley nos habló de su notable investigación en países como India, Ghana o Nigeria.

Sólo con mencionar el caso de Nigeria, allí el 43% de la educación la entregan escuelas privadas, no registradas por el gobierno, y sin apoyo alguno; o el ejemplo de escuelas privadas en India, con matrículas de un par de dólares, y que los padres prefieren al sistema público, son algunos de los innumerables ejemplos de la capacidad que han tenido los privados de proveer educación entre los más pobres de los pobres.

En este contexto, cómo no recordar el extraordinario capítulo del libro V de la Riqueza de las Naciones de Adam Smitli, donde el filósofo escocés retrata los albores de la educación occidental en Grecia y Roma, resultado de la iniciativa privada; o sus críticas al sistema público inglés, entonces monopolio de la iglesia, frente al de provisión mixta escocés, que llevó a este último a innovar sus curriculum y desplazar a sus pares ingleses.

En un mundo donde las mejores escuelas y universidades del mundo son privadas sino públicas pero con altos estándares de selección y jerarquización (vea Alemania), la caricatura que se ha hecho en Chile de la iniciativa privada nos llevará a una administración de escuelas alejada de la realidad diaria que se vi ve en el aula. Contra lo que uno esperaría del ideario socialista, se fortalecerán las elites que accederán a mejor educación; y quienes se vean subsidiados destinarán esos mismos recursos al pago de profesores privados, condenando a los más vulnerables a la peor educación.

Publicado Crónica de Chillan 05/07/2015, Líder de San Antonio, La Discusión de Chillán

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