Política y sentido común por Lucas Palacios

Política y sentido común Señor director: Cuando la credibilidad política toca fondo, no son suficientes las explicaciones ni los compromisos públicos, sino que se hace necesario un cambio de paradigma que oxigene completamente la relación entre política y sociedad, basado en el sentido común. Es lo que hizo el partido Republicano en Estados Unidos en 1994, a través de la firma del famoso Contrato con América, el cual fue suscrito por casi todos los candidatos republicanos para ganar las elecciones, después de 40 años de consecutivas derrotas parlamentarias frente a los demócratas. Y ganaron. El Contrato con América establecía diez acciones concretas que aplicarían los congresistas electos, incluyendo el término del fuero, aplicación de medidas de austeridad al interior del Congreso y la presentación de proyectos de ley en beneficio de las familias (e.g. desgravación de 1.000 dólares para cada familia de cuatro miembros), entre otros. Ambicioso, pero sensato y creíble. En definitiva, los republicanos hicieron una propuesta de sentido común que alineó a todos sus candidatos, moviendo la discusión pública desde el problema a la solución: se transformaron ellos mismos en la solución frente a la crisis que enfrentaban, con objetivos y plazos claros todo sujeto al control de los electores.

Frente al problema de credibilidad política que vemos en Chile, más que embarcarnos en aventuras constituyentes que prometen la remoción de las bases que han dado estabilidad y éxito social, político y económico a nuestro país, debiésemos buscar el camino del sentido común y de acciones concretas para restablecer las confianzas.

La actual clase política puede dar solución al problema, aunque para ello deba asumir responsabilidades, sacrificar cuotas de poder y privilegios. Las propuestas de la Comisión Engel son un buen comienzo para un debate de fondo en el Congreso, en el cual los parlamentarios puedan proponer acciones concretas e ir incluso más allá: aplicar las medidas no sólo a los candidatos del futuro, sino también a los parlamentarios y autoridades del presente.

Publicado en La Tercera 10/05/2015

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