"Seguros de Salud" por Javier Labbé Cid

En la medida que las personas tienen las posibilidades económicas prefieren afiliarse a una Isapre en vez de permanecer en Fonasa.

Hoy en día, aproximadamente un 17,6% de los chilenos son beneficiarios de Isapre, mientras que un 75,5% lo son del Fonasa, perteneciendo el 6,9% restante a sistemas de salud de las fuerzas armadas y otros.

Cuando comparamos los porcentajes parece que las Isapre aseguran a muy pocas personas en comparación con Fonasa, sin embargo, este porcentaje actualmente representa a 3,064.076 personas.

La mayor participación alcanzada por las Isapre fue de 26,1% en 1997. A partir de ese año, los beneficiarios de este sistema empezaron a disminuir llegando a representar solo un 16,3% de la población nacional, en 2005. En los siguientes años la participación ha aumentado leve pero sostenidamente, llegando a ios valores actuales.

¿Qué ha pasado desde 2005 en adelante, que ha generado un aumento en la participación de las Isapre? Es difícil identificar la causalidad absoluta de este fenómeno no obstante hay algún grado de consenso en que el crecimiento económico tiene algo que ver.

Al parecer, la demanda por los servicios de las Isapre aumenta en la medida que se incrementa el ingreso de las personas, y las implicancias de lo anterior no son menores. En la medida que las personas tienen las posibilidades económicas, prefieren afiliarse a una Isapre, en vez de permanecer en Fonasa.

Por su parte, el Estado entrega subsidios para aquellos que necesitan recursos para salud, sin embargo, los focaliza a través del Fonasa y la red de prestadores públicos, por lo que las familias más pobres (que requieren subsidio) quedan cautivas del seguro público.

Con lo anterior podemos afirmar que en Chile existen dos tipos de personas: por una parte, los que pueden elegir el seguro de salud que mejor les acomoda, debido a que tienen los recursos y por otra, los que quedan confinados al Fonasa.

Publicado en revista Estrategia el 6 de mayo del 2013.

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