Tobalaba, Manquehue y La Cisterna son las estaciones de metro con mayor afluencia - El Mercurio

Mayo fue un mes histórico para Metro. Registró como promedio 2.611.057 pasajeros en un día laboral, lo que se traduce en un aumento de 6% en relación al mismo período de 2017, cuando la cifra llegó a 2.464.556 usuarios. De hecho, de los 20 días con mayor afluencia, siete corresponden al mes pasado.

Este verdadero récord de usuarios del sistema subterráneo muestra el uso que los capitalinos le dan a este transporte y también revela porquétiene tanto impacto una falla en un carro o una situación como la sucedida el miércoles pasado, donde un incendio en una heladería afectó la operación de algunas estaciones de las líneas 1y 4.

Yse explica, además, porque desde el inicio de la operación del Transantiago, en 2007, se sumó una cantidad importante de pasajeros al Metro, lo que ha crecido aún más con la inauguración de nuevas líneas.

Actualmente, la Línea 1—que pasa por el centro y la zona oriente de la ciudad, paralela a la Alameda y Providencia— mantiene el primer lugar en la cantidad de personas que la utilizan con 1.032.098 pasajeros en un día del mes pasado.

De hecho, las estaciones con mayor afluencia de la red, de acuerdo a un día promedio laboral en mayo, son la mayoría de esa línea: Tobalaba (L1-L4)con 83.593 pasajeros;Manquehue (L1) con 75.322 pasajeros;La Cisterna (L2L4A) con 75.202;Universidad de Chile (L1) con 74.068,y Estación Central (L1) con 65.707.

Mes histórico

Uno de los factores que incidieron en que mayo registrara la mayor cantidad de pasajeros es la inauguración de la Línea 6, en noviembre del año pasado, que además de aumentar la afluencia de la red —con 136.374 pasajeros en un día promedio laboral de mayo— también ha mitigado la constante congestión que registra la Línea 1.

“Se ha observado una baja en el nivel de densidad o hacinamiento en la Línea 1y eso es gracias a esta nueva línea, que ha permitido transportar más gente yque al mismo tiempo baje un poco la densidad”, explica Louis de Grange, presidente de Metro.

Añade, sobre la Línea 3, que el próximo año entrará a operar, y la L7 cuyo estudio de ingeniería está en licitación, que “es importante generar alternativas, por si falla una estación o un tramo queda temporalmente sin funcionar”.

De hecho, sobre la futura L7, afirma que “debería quitarle cerca de un 20% de pasajeros a la Línea 1, lo que mejora la experiencia de viaje y accede a comunas que hoy no tienen Metro como Renca”.

Franco Basso, académico de Ingeniería de la U. Diego Portales, apunta a que “con la Línea 3 debería haber una reducción de afluencia en la Línea 1, pero la solución más definitiva está en la Línea 7 y la mejora de los sistemas de superficie a corto plazo, ya que deben ser complementarios”.

Una fórmula que podría mejorar la experiencia es lo que plantea Rodrigo Troncoso, investigador de la Facultad de Gobierno de la Udel Desarrollo: “Se puede evaluar hacer más atractivo el primer horario tarifario, antes de la hora punta, ya que así se descongestionaría ese tramo”.

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