Línea 7: Expertos celebran eventual anuncio y valoran trazado entre Vitacura y Renca - El Mercurio

Ante la expectativa de que la Presidenta Michelle Bachelet anuncie mañana, durante su cuenta pública, la construcción de la nueva Línea 7 del Metro, expertos opinaron sobre el eventual trazado y forma de financiamiento que ésta tendrá.

Se trata de una medida que la Mandataria ya había comprometido en noviembre de 2014, pero que tras dos años y medio aún no veía la luz. Según fuentes del Ejecutivo consultadas por El Mercurio, el proyecto finalmente sería anunciado este jueves, como uno de los puntos fuertes del discurso de la Jefa de Estado.

Para Alejandro Torres, académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central, “toda inversión en Metro es fundamental para solucionar la movilidad en la ciudad de Santiago”, dijo a Emol.
El ex director del Transantiago y especialista del MIT, Raimundo Cruzat, comentó al matutino que “es un motivo de celebración para la ciudad, sobre todo para las comunas que no tenían Metro. Esto no sólo impacta zonas más pobres, como Renca o Cerro Navia, sino que también a Vitacura, que es un destino para personas de todo Santiago”.
Por su parte, Rodrigo Troncoso, investigador del Centro de Políticas Públicas de la Universidad del Desarrollo señaló a Emol que el anuncio “debería haberse hecho antes, mucho antes. En todo caso siempre es bienvenido”.

El trazado

La nueva Línea 7 beneficiaría a tres nuevas comunas que no tenían conexión con el Metro: Vitacura, Cerro Navia y Renca, ya que el recorrido iría desde Estoril hasta la rotonda Pérez Zujovic en una primera parte del tramo, y desde Andrés Bello hasta Vicuña Mackenna con Brasil, en una segunda parte.
Ambos brazos del trazado irían de forma casi paralela a la Línea 1 y tendría combinaciones en las estaciones Salvador y Baquedano. Lo anterior, con el objetivo de que ésta sea una ayuda para descongestionar el recorrido más utilizado de la capital.
Torres afirmó que más que descongestionar el actual flujo de la Línea 1, lo que hará la Línea 7 será más bien ayudar a paliar los nuevos flujos que se le agregarán debido a la operación del Metrotren Nos y de la nueva Línea 3.
“Es absolutamente necesario que tengamos una línea alternativa a ella para que absorba justamente esta nueva demanda”, aseveró el ingeniero Civil.

Descongestión de la superficie

Otro de los beneficios que plantea tener la nueva línea del Metro es la descongestionar el tránsito en la superficie, que en la capital se hace cada año más crítico.
Respecto a esto, el experto en transportes comentó que “una línea de Metro por sí sola no descongestionaría la superficie. Hay que agregarle otro tipo de medidas que en conjunto logren esto. Por ejemplo, que algunas estaciones clave sean intermodales, es decir, que yo me pueda acercar a una estación de Metro a través de un medio de transporte terrestre”.
En esto concuerda Cruzat, quien propuso que en estaciones como Estoril “se construyan estacionamientos masivos para fomentar la intermodalidad”.

Financiamiento

La inversión del proyecto de creación de la Línea 7 superaría los US$2.900 millones, costo que sería asumido con recursos estatales y no a través de concesiones, como se había evaluado en un principio.
Troncoso sostuvo que “en el contexto del transporte público para Santiago son montos relativamente pequeños si se compara con los montos de subsidio al transporte en buses”, que en los últimos diez años ha superado los US$6.000 millones.
Aún así, no descarta que se evalúe la opción, que conlleva costos y beneficios. Éste último sería el financiamiento externo, mientras que el costo es que pueden haber “problemas de coordinación con la actual administración”, afirmó el experto de la UDD.
Torres, en tanto, se mostró más escéptico a concesionar las obras. “Si se concesiona el transporte público, sí o sí el Estado tendría que subvencionar a esta empresa concesionaria, porque sino el precio del pasaje para que sea autosustentable desde el punto de vista financiero, tendría que ser muy caro”.
Por eso, celebra que se considere una inversión pública para el proyecto, ya que “me parece bastante bien que el Estado se preocupe del transporte público dado que éste tiene una rentabilidad social muy alta, pero una rentabilidad privada muy baja”.

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